El diputado ciego que busca transformar la política mexicana

El primer diputado ciego en la historia del Congreso ha presentado reformas para obligar a los partidos políticos a postular a personas con discapacidad.

Hugo Ruiz Lastre busca transformar las condiciones de vida de las personas con discapacidad en México a través del empoderamiento social y político.

Cuando Hugo Ruiz Lustre perdió la vista a los 17 años, comenzó a correr durante la madrugada, utilizando un palo de escoba para guiar su camino por las calles de Ciudad Nezahualcóyotl. Las caídas y los golpes eran constantes, hasta que su hermano menor, a bordo de una bicicleta, comenzó a dirigir su trote.

36 años después, el legislador morenista sube las escaleras de la sala de sesiones de la Cámara de Diputados, guiado del brazo por su copartidaria, Tatiana Clouthier, una de las figuras políticas más relevantes del nuevo gobierno y colaboradora cercana de Andrés Manuel López Obrador.

Se posiciona en la tribuna y ubica a tientas el micrófono del podio. Levanta su bastón de guía plegable a la altura del pecho, lo desarma y lo guarda en el bolsillo izquierdo de su pantalón, mientras saca su teléfono celular del otro bolsillo y se coloca un audífono en el oído derecho.

“No había tiempo para hacer un formato en braille, así que utilizaré el dispositivo como teleprompter. Espero dispensen la lectura”, aclara el diputado, para después dar inicio a su posicionamiento sobre el Sexto Informe de Gobierno del presidente Peña Nieto, durante la sesión del pasado 6 de septiembre.

Del paralímpico a San Lázaro

La ceguera del diputado no fue congénita, desarrolló durante su adolescencia un padecimiento ocular que lo dejó ciego cuando cursaba la escuela vocacional. Sin oportunidad de continuar sus estudios, se entregó al atletismo, disciplina que lo llevó a destacar en competencias nacionales hasta llegar a los Juegos Paralímpicos de Barcelona 92.

Los desencuentros con dirigentes de organizaciones de deporte integrado (como denominan al deporte adaptado a las personas con discapacidad) lo llevó a forjarse como organizador y a abrir su propio camino, hasta constituir la Federación Mexicana del Deporte para Ciegos y Débiles Visuales, y, posteriormente, el Comité Paralímpico Mexicano.

Su primera inclusión en la política se dio a principios de la década pasada, cuando comenzó a colaborar con Gilberto Rincón Gallardo, renombrado político y activista a favor de las personas con discapacidad, en los trabajos de preparación de la Ley General de las Personas con Discapacidad, así como en impartir talleres informativos y de concientización.

Fue hasta las pasadas elecciones, cuando Morena lo postuló como candidato plurinominal a diputado federal por la Quinta Circunscripción, que entró de lleno a la arena política nacional. Su meta profesional: transformar las condiciones de vida a través del empoderamiento social y político de las personas con discapacidad en México.

A su llegada al Congreso fue nombrado presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, la cual contempla la defensa de los grupos vulnerables como lo son las personas con discapacidad

Su primera acción legislativa fue presentar una iniciativa para imponer a los partidos políticos la obligatoriedad de postular a un 5 por ciento de candidatos que tengan algún tipo de discapacidad, para que -de llegar a un cargo público- representen los intereses de ese sector de la población.

“Esto no es ninguna gentileza de esta Legislación, o que las otras no los hayan querido dar, es una obligación porque tenemos instrumentos internacionales que versan respecto del tema”, aclara el legislador.

La iniciativa será analizada y posteriormente votada. Su aprobación no solo representaría un paso importante para la equidad social, sería el mayor empoderamiento político de las personas con discapacidad en la historia del país.

“Nada para nosotros, sin nosotros”

Un elemento indispensable para el avance de las políticas destinadas a mejorar las condiciones de las personas con discapacidad es la autodeterminación política, pues los actores dominantes en este ámbito han mantenido al margen a este sector de la población, e incluso, se han beneficiado de ellos.

“¿Por cuánto tiempo no hemos buscado los lugares, los sitios, los espacios, las instituciones para hacer valer nuestra voz, y cuántas veces se nos ha negado?”, cuestionó Ruíz, en tono de reclamo, durante un Foro de consulta sobre los derechos políticos de las personas con discapacidad, realizado el pasado 3 de octubre en la Cámara de Diputados.

Los avances tecnológicos brindan nuevas oportunidades para que las personas con limitantes para transportarse o comunicarse puedan expresarse y hacer llegar sus mensajes a los políticos y funcionarios públicos, e incluso, convertirse ellos mismos en tomadores de decisiones.

“Tenemos dificultades para trasladarnos, lo entiendo, pero nada nos impide hacernos presentes”, declaró el legislador.

Consciente de la brevedad de su encargo público, conminó a los presentes a involucrarse políticamente, para dar continuidad a la labor legislativa que ahora comienza, y que está seguro no terminará en tres años.

“A veces una piensa ser la liebre que va a saltar cuando menos se lo espera el cazador, y no. Hoy entiendo que yo soy el primero pone un pie aquí en mis condiciones, y que me toca ser la semilla, y que de esa semilla brote arbusto, y que crezca lo suficientemente espeso, frondoso, para que un día salte la liebre. No me tocó ser la liebre, me tocó ser la semilla”.

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