Un avión ruso se estrella cerca de Moscú y deja 71 muertos

La aeronave, modelo AN-148 de la aerolínea Saratov, ha chocado en el distrito municipal Rámenski

Un avión ruso modelo Antonov AN-148 de la aerolínea Saratov con 71 personas a bordo se ha estrellado este domingo cerca de Moscú. No hay supervivientes entre los 65 pasajeros y seis tripulantes del aparato, que había despegado del aeropuerto de Domodédovo, el segundo más grande de Moscú, según ha informado una fuente del Ministerio de Situaciones de Emergencia. Al menos tres de los pasajeros eran menores de edad. “No tenían ninguna posibilidad de quedar con vida”, ha señalado el funcionario a la agencia rusa Interfax. Poco después del suceso, varios habitantes de esta zona ya relataban cómo vieron al AN-148 caer a tierra envuelto en llamas. Unas 150 personas y 20 vehículos de los servicios de emergencia se han trasladado al lugar en el que se ha estrellado el AN-148, cubierto de una buena capa de nieve, que no deja de caer.

Los expertos que analizan las causas de la tragedia tienen casi todas las tesis abiertas: desde un fallo técnico o humano hasta que el siniestro fuese causa por el mal tiempo. Según investigadores no identificados citados por la web rusa gazeta.ru, el piloto había informado de que algo funcionaba mal en el aparato y había solicitado autorización para un aterrizaje de emergencia. Otras fuentes apuntaron que el avión, que había sido fabricado hace ocho años y que la aerolínea Saratov había adquirido hace unos 12 meses, habría chocado al despegar con un helicóptero de Correos de Rusia; una teoría que Correos de Rusia se ha apresurado a desmentir.

Según el experto Alfred Malinovski, el accidente pudo haber ocurrido por el fallo del sistema que impide el congelamiento del motor. Si eso ha sucedido, “un trozo de hielo pudo haber caído en las hélices del compresor, lo que puede provocar una explosión”, señaló. A pesar de que varias personas dicen haber visto una explosión en el aire, ningún funcionario se ha referido a la posibilidad de un atentado. Los investigadores están estudiando, además de las causas tradicionales, “todas las otras posibles variantes”.

La aeronave desapareció de los radares —en los que había permanecido solo cuatro minutos, según el informe de la fiscalía de transporte moscovita— poco después de las 14.30 (las 12.30 en la España peninsular) y se precipitó en la zona de la aldea de Argunóvo, distrito de Rámenski, en los alrededores de la capital rusa. El AN-148 se dirigía a la ciudad de Orsk, en la provincia de Oremburgo, al sur de los Urales. La gran mayoría de quienes iban en el avión eran de esa región, particularmente de su parte oriental, señaló Serguéi Shermeschinski, portavoz del gobernador de Oremburgo. Fuentes oficiales rusas han confirmado al Consulado General de España en Moscú que entre los pasajeros del avión siniestrado no hay ningún ciudadano español.

El ministro de Transporte ruso, Maxim Sokolov, se dirigió inmediatamente al lugar donde se estrelló el avión y donde ya se han encontrado los primeros restos de las víctimas. Fuentes de los servicios de emergencia han indicado que partes del aparato han sido avistados desde el aire. Los equipos de rescate se dirigieron al lugar del siniestro a pie, ya que no lo pudieron hacer por carretera. La nieve puede dificultar la recuperación de los cuerpos y los restos del avión.

La fiscalía ha abierto un caso criminal por lo ocurrido con el AN-148 y ha decidido investigar asimismo a la compañía aérea, Saratov. El piloto era veterano y acumulaba más de 5.000 horas de vuelo, según la agencia de noticias rusa Ria Novosti. En 2015, Saratov fue vetada para operar vuelos internacionales cuando una inspección sorpresa detectó personas que no eran de la tripulación dentro de la cabina en un vuelo. Saratov apeló contra la prohibición y cambió su política antes de reanudar los vuelos internacionales, en 2016. Ahora vuela principalmente entre ciudades rusas pero también tiene algunos destinos en Armenia y Georgia.

Este lunes está previsto que viajen a Orsk médicos y criminalistas con el fin de obtener material biológico de los familiares de las víctimas del accidente para realizar los análisis genéticos que permitan identificar los restos encontrados. El gobernador de Oremburgo, Yuri Berg, confirmó que los familiares no tendrán que viajar a Moscú y que todo lo necesario para los exámenes genéticos será tomado a los familiares in situ.

Mientras Berg hablaba ante la prensa en el aeropuerto de Orsk, una joven que había ido a esperar el siniestrado avión AN-148 gritó de pronto: “¿Dónde está mi hermano? ¡Devuélvanmelo, dígame que está vivo, por favor!”. El gobernador tuvo que suspender su intervención y llamar a los médicos que para que atendieran a la muchacha. Se prevé que la Administración compense con alrededor de 14.000 euros a los familiares de las víctimas, que además recibirán la cuantía correspondiente del seguro.

El presidente Vladímir Putin, además de enviar las condolencias a las familias de las víctimas del accidente aéreo, ha llamado a formar una comisión especial para estudiar lo sucedido, según ha declarado su portavoz, Dmitri Peskov. Putin, ha decidido cancelar el viaje de trabajo que tenía previsto a Sochi debido al siniestro. Allí debía reunirse mañana lunes con el presidente palestino, Mahmud Abbas, con el que se encontrará en cambio en Moscú, según ha declarado Peskov.

“En relación con los trágicos acontecimientos, el presidente ha decidido posponer el viaje regional programado para el lunes y seguir trabajando en la capital, incluso teniendo en cuenta la posible necesidad de coordinar el trabajo de la comisión gubernamental”, ha apuntado el portavoz del Kremlin a RIA Novosti.

El accidente del AN-148 es el primero de un avión comercial en más de un año, según datos de varias consultoras, recogidos por a cadena británica BBC. Los accidentes aéreos no son, sin embargo, algo inusual en Rusia, donde las aerolíneas operan frecuentemente con aparatos antiguos. El pasado diciembre de 2016, un avión militar que transportaba al Coro del Ejército Ruso se estrelló después de despegar del balneario de Sochi en el Mar Negro. Murieron las 92 personas que iban a bordo, que viajaban a dar un concierto para las tropas rusas desplegadas en Siria. La investigación culpó al un error del piloto del accidente.

En marzo de 2016, los 62 pasajeros de un avión de FlyDubai murieron al estrellarse la aeronave durante un aterrizaje abortado en el aeropuerto de Rostov-on-Don. Esa vez, el mal tiempo fue el culpable del accidente.

El Paìs

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