¡Cuidado cuando usted escoja su diputado!

El tabasqueño es a toda madre. Alega y “mentotea” madres para desfogar su “encabronamiento”, pero finalmente, acepta lo que sea a la hora de elegir a alguien para un puesto de elección popular.  

En tiempos de Roberto Madrazo, uno de sus panegiristas, Juan Molina, político de Macuspana, entre risotadas con sus compañeros del PRI, alababa el poder de Madrazo, diciendo que sí éste proponía una vaca para presidente municipal o diputado, los tabasqueños votaban por tal cuadrúpedo. Obviamente, la sociedad tabasqueña sigue viviendo de este mendaz recuerdo. 

Cada tres años, sus hombres de política lo traicionan. Y cada tres años también, ese tabasqueño –olvidando toda ofensa- vuelve a creer en el candidato que le pongan. Merced a esto, esos diputados se han vuelto enemigos de sus propios electores. Hablo de los diputados federales, conste. Que no difieren nada de sus colegas de corte estatal. 

Digamos que los diputados se han convertido en enemigos –primero- de sus electores y –luego- enemigos de la sociedad civil en general.  

¿A qué viene esto? A qué la semana pasada fue aprobada por los diputados federales, una Ley que a simple vista parece ominosa y agresora, la Ley de Seguridad Interior que –obviamente- protegerá al gobierno de los “excesos de la chusma”. ¿Y quién cree usted que la aprobó? Nuestros diputados. Esos pequeños entes demoníacos que escogemos cada tres años para que nos partan la madre. 

Convendría saber por qué son tan obsequiosos con el presidente de la república,  que fue el que envió tal iniciativa al Congreso. Porque no creo que ellos tengan la capacidad para ser zalameros a tal grado. Lo cierto es que en este sexenio se aprobaron, se aplaudieron y nos ensartaron cinco reformas a la Constitución. 

La ley de educación ni siquiera está en funciones porque su vigor será hasta el próximo 2018, cuando Peña Nieto ya vaya de retirada y empiece a mandar José Antonio Meade.  

Sólo faltaría saber quiénes de nuestros ochos diputados federales votaron por la enésima Ley que les enviaron desde los Pinos. Tres priista votaron de cajón porque ellos fueron domesticados para eso: Georgina Trujillo, José Pilar Córdova Hernández y Liliana Madrigal. 

Faltaría por ver cuál fue la posición de los perredistas, totalmente atrincherados en el Pacto por México: Elio Bocanegra, Oscar Ferrer Ávalos, Candelario Pérez, Héctor Peralta y Araceli Madrigal…  

Deja un comentario

Tu correo no será publicado.


*