Un popular dicho mexicano dice que “el león no es como lo pintan”, así como no se puede generalizar en el comportamiento de una raza de perros como los pitbull. El debate y las dudas en redes sociales surgieron luego de que circularan fotografías en redes sociales de tres perros de esta raza muertos y envueltos en bolsas en una calle de la Ciudad de México.

Esto sucedió días después del ataque de un perro a una niña de tres años que provocó su muerte. Las autoridades de la Ciudad de México están investigando ambos casos, pero la Procuraduría de Justicia aún no ha dado a conocer detalles.

A pesar de la creencia popular, los perros pitbull no son agresivos por naturaleza, refiere a Verne Moisés Heiblum, especialista en etología clínica de la Facultad de Veterinaria de la UNAM. “Esto no es cierto: cualquier raza de perro puede ser agresiva, tenemos que quitar el mito de que hay razas específicamente peligrosas”, dice vía telefónica.

Especialistas en veterinaria y en leyes consultados por Verne aclaran varias ideas erróneas que tiene la población en torno a esta raza de perros.

– Atacar es parte de su instinto. Como cualquier otra especie animal, los ataques se suscitan únicamente como respuesta a un entorno hostil, indica a Verne Valeria Hernández, médico del Hospital Veterinario de la Ciudad de México. “En el caso de los perros pitbull trascienden mucho sus ataques por su tamaño grande, pero un perro agresivo de raza chihuahua también puede atacar en condiciones hostiles como respuesta final a una agresión”, precisa.

– Pueden atacar en cualquier momento aunque sean educados. La agresividad no es una conducta que se desarrolle de la noche a la mañana, es una respuesta y una reacción a determinados estímulos, indica Heiblum. “La primera condición que hay que descartar son componentes de tipo médico: un perro con dolor, ansiedad o con incapacidad va a reaccionar de este modo, pero no hay un perro que responda en forma agresiva por nada, sino por un estímulos constantes”, explica.

– Son perros creados para la pelea. En México, estos perros son usados para combates clandestinos por la cultura de las personas que los adquieren, no porque hayan sido “creados” con esta finalidad, dice José Luis Carranza, coordinador del Frente Ciudadano Pro Derecho Animal. “Hemos detectado muchos dueños de perros que los tienen con esta finalidad, no hay un control estricto y debe de regularse que no se críen para peleas, pues la clandestinidad de las peleas y el lucro fomenta el maltrato” expone el abogado.

– Comer carne cruda los hace más agresivos. El comportamiento de un perro no está determinado por su dieta. “Se cree que el olor de la sangre los hace agresivos, pero esto es un mito. Lo único que hace la carne cruda es que puede generar malnutrición si se le alimenta exclusivamente de carne”, señala Hernández.

 

Verne