Cultura

Posmoderno, el cine mexicano de 1910 a 1950, dice investigador

Uno de los más completos compendios de plumas de especialistas, películas, visiones y periodos históricos del séptimo arte nacional aparece en el libro Un cine revolucionado. Atisbos de modernidad en la cinematografía nacional (1910-1950), que fue presentado ayer en la Cineteca Nacional.

Compilado por el investigador Juan Solís, “hace un amplio compendio sobre la década de los 30 y nos sumerge en los detalles narrativos y de producción de filmes como Los de abajo, al tiempo que vuelve a mostrar a Figueroa como alguien que llevó su arte a algo cercano a la pintura”, comentó en la presentación del libro Hugo Lara, quien destacó a Fernando de Fuentes, Emilio Indio Fernández y Gabriel Figueroa, integrantes de una pléyade de creadores que mostraron con gran maestría el rostro indígena y el paisaje de México.

Viraje

El investigador Lara afirmó que al finalizar la década de los 30 el proyecto cultural y social sufrió un viraje con la coyuntura de la Segunda Guerra Mundial, y las películas mexicanas comenzaron a ganar circuitos a escala internacional; la producción nacional pasó de 40 cintas por año a casi 80.

“Este libro –editado por la Secretaría de Cultura, por conducto del Museo del Palacio de Bellas Artes y la Cineteca Nacional– nos ofrece la oportunidad de contemplar diversas visiones de nuestra cinematografía por más de medio siglo.”

En el panel de presentación, el investigador Raúl Miranda López aseveró que el cine nacional de las épocas que abarca la obra es progresista, moderno y civilizatorio y muestra una serie de personajes de gran complejidad, como un Pancho Villa bonachón, pescadores azotados por los caciques, políticos marrulleros, bellezas aristócratas y ariscas y policías en contubernio con gánsters.

Agregó: “Se trata de un gran mosaico de donde surgen esos pachucos malandrines El Jaibo, El Ojitos y El Julián, ejecutantes de danzones en salones míticos; cine moderno que se volverá rápidamente posmoderno, al menos en el término de la Europa decimonónica, y qué mejor ejemplo de este posmodernismo que el gran legado musical de Agustín Lara que aparece en estas producciones”.

Miranda López agregó que Un cine revolucionado. Atisbos de modernidad en la cinematografía nacional (1910-1950) es una mirada que ofrece nuevos matices sobre cintas que han marcado el desarrollo de nuestra cinematografía.

A su vez, Juan Solís celebró que el proyecto pueda llegar a las nuevas generaciones y anunció que el ciclo completo de películas que integran el libro será proyectado por Canal 22.

Sería bueno que los jóvenes pudieran ver las cintas y tener este volumen a la mano para profundizar sobre esas producciones que enriquecieron nuestro cine, desde la visión de especialistas que nos sorprenden con sus textos, opiniones e investigaciones de excelencia.

La Jornada