El Observador

EMPLEADO O EMPRENDEDOR?

Seguramente hemos oído en algún momento el relato bíblico de Noé, sabemos que el sobrevivió al diluvio junto con su familia. Meditando en este relato, es de elogiar la fe así como el arrojo, ya que meterse en la monumental labor de hacer un arca con la altura de un edificio de tres pisos y sin la comodidad de avanzadas herramientas de trabajo sin duda resalta su amor por su dios y sobre todo la fe en su proyecto. Cabe mencionar que fue objeto de burlas puesto que nadie creyó en su proyecto ni en sus palabras .Al final del día, los hechos probaron que su proyecto fue un éxito rotundo, puesto que nunca dudo en llegar a su meta.

Cuándo los infantes alcanzan la etapa adulta, entran en un dilema, generalmente terminando los estudios o en algunos casos la preparatoria, el cual es, qué hacer con mi vida? El 80% de los jóvenes en esta etapa decisiva de la vida opta por emplearse ya que es un dinero seguro y sin riesgos, y en efecto solo hay dos clases de personas en esta vida, los empleados y los emprendedores. En caso de los que deciden ser empleados, de igual manera hay distintos tipos, siendo que para aspirar a un buen sueldo, el conocimiento del rubro deseado es clave e indispensable, por ello la preparación es vital. En caso de los que deciden emprender un negocio, hace falta ser como Noé, creer firmemente en tu proyecto y estar dispuesto a arriesgarse por varias razones, veamos algunas de ellas.

Tomar riesgos es casi un sinónimo de emprender. Para comenzar y hacer crecer tu negocio debes arriesgar tu carrera, finanzas y hasta tu salud mental. Para muchos, el prospecto de tomar sus propias decisiones y estar cargo de su destino lo vale. Pero si vas a ser exitoso como emprendedor, debes estar preparado para los riesgos y retos que vienen con eso.

1. Dejar de recibir un sueldo fijo. Antes de que te aventures en este mundo, debes decirle adiós a tu trabajo actual y en algunos casos a tu carrera. Algunas personas tienen un plan de apoyo, una opción de poder retomar su carrera en caso de que no funcione su idea. Pero para la mayoría, la decisión es arriesgada. No hay garantía de que recibirás dinero, especialmente los primeros meses y años, además tal vez estés muy ocupado/a para tener una línea alternativa de ingresos.

2. Sacrificar capital personal. Algunas personas son capaces de iniciar sus aventuras dependiendo solamente de financiación externa. Eso significa una colección de contribuciones de inversionistas ángeles, préstamos y donaciones del gobierno y de las campañas decrowdfunding,o gracias a papi o mami Pero muchos emprendedores también deben sacar dinero de su propia cuenta para empezar. Tal vez no necesites liquidar completamente tu colchón, pero tendrás que poner algo de tu dinero, es por eso que en muchos casos, empleados llegan a formar filas en la de los emprendedores ya que su etapa laboral sirvió para capitalizarse en base a una estricta cultura del ahorro.

3. Confiar en el flujo de dinero. Aunque tengas una línea de crédito, asegurar que tendrás flujo de efectivo es difícil y estresante. Puedes predecir que será un año rentable pero lucharás contra las necesidades diarias si tus ingresos no coinciden o los costos son mayores. Las facturas pueden acumularse rápido y si no tienes los ingresos suficientes para reponer lo que sale puedes quedarte sin dinero para pagar un sueldo. Por ello la previa planificación es columna vertebral en tu negocio o proyecto

4. Estimar el interés popular. Sin importar la investigación que hagas y cuántos exámenes completes, nunca serás capaz de conocer realmente el interés del público en tu negocio de forma precisa. La gente es impredecible, lo cual puede crear un agujero negro en tus planes. Aun cuando los datos parecen estar a tu favor, hay una probabilidad de que no prefieran tu empresa y si estás equivocado en esto, tu modelo financiero puede arruinarse, por ello mentalmente hay que estar listo para un fracaso.

5. Confiar en los empleados clave. Cuando inicies tu negocio no tendrás un equipo completo trabajando para ti. Tal vez tengas uno pequeño que haga que las cosas funcionen y salgan adelante. Tendrás que depositar tu confianza en ellos, especialmente si tienen habilidades especiales que son difíciles de encontrar, además debes ver que estén dispuestos a trabajar con poco salario en un principio. No ser déspota y tener los pies bien plantados en el suelo te ayudara a crear un ambiente agradable para ellos, ya que son pieza clave de tu engranaje.

6. Apostar en una fecha límite. Las startups están forzadas por naturaleza a cumplir las fechas de entrega para los productos y metas. Sus finanzas son frágiles y sus inversionistas quieren comenzar a ver que las ruedas giran. Como resultado, muchos emprendedores están forzados a cumplir sus metas en determinado tiempo y esas fechas son muy estresantes e importantes. Prepárate para pasar toda la noche preocupándote por cumplir esas fechas de entrega y tener un plan B.

7. Donar tiempo (y salud) personal. Puedes pasar mucho tiempo trabajando en algo para que tu empresa tenga éxito y las horas restantes preocupándote sobre lo que has hecho y lo que no. Te olvidarás de dormir, no tendrás tempo personal y estarás más estresado que de costumbre.
Las recompensas del emprendedurismo normalmente superan estos riesgos, pero debes estar preparado para tener este estilo de vida. Los riesgos no deberían alejarte de cumplir tus sueños. En lugar de eso, velos como lo que son: obstáculos necesarios para algo más grande. No hay forma de evadir estos riesgos, pero si lo reconoces los superarás, por ello insisto en tener el espíritu de Noé , creer en tus sueños ,en tu idea ,fijarte metas a corto y mediano plazo nunca a muy largo plazo puesto que puedes perder el horizonte ,aunque eso no significa que no tengas definido la ruta de tu navegar.

Ahora bien, para definir qué clase de persona somos, es decir empleado o emprendedor debemos entender cuál es la diferencia entre estas dos facetas de la vida laboral.

La gran diferencia entre estos empleados (desde el directivo hasta el conserje de la compañía) y el emprendedor es la manera en que piensan., Los valores más importantes en la mente de un empleado son:

1. Si trabajo, espero recibir un pago.
2. Si hago un muy buen trabajo, espero tener un ascenso.
3. Si uno va “más allá”, es recompensado. Si uno va “demasiado lejos”, no.
El emprendedor en cambio sabe que sin importar qué tan duro trabaje, podría no obtener un pago. La razón principal por la que recibe un pago es por los resultados. Y a menudo va “demasiado lejos” con tal de obtenerlo. Por ello, un emprendedor exitoso es la personificación de estos tres rasgos:

1. Tiene un propósito o una misión.
2. Lo importante son los resultados. Todo lo demás es sólo palabrería.
3. Aprende constantemente y siempre busca respuestas diferentes y nuevos retos.
Ninguna de las dos ideologías es buena o mala; simplemente son diferentes. La cuestión es, sin importar si eres un empleado o un emprendedor, ¿cuál visión y forma de pensar que te darán los mejores dividendos cuando se trata de invertir?
Si trasladas tu mentalidad de empleado al mundo de las inversiones, seguramente decidirás que es mejor entregarle tu dinero a alguien para que lo maneje por ti. De ser así, es probable que obtengas algunas ganancias, pero esta estrategia no te proporcionará independencia económica, solo un recurso a plazos, siendo que si se invierte generara más dividendos amen del riesgo.

Para ser un inversionista exitoso y obtener dividendos mayores, debes hacer más de lo que hacen las personas promedio. Tienes que pensar diferente y esto requiere adoptar una visión más emprendedora, donde luches por una meta, busques nuevos retos y mantengas en mente que los resultados son lo que realmente importan, no los sueños sin plan de acción definida.

Nada es fácil en la vida, todo tiene una curva de aprendizaje así como su teje meneje, por ello debes ser paciente y sea cual sea la decisión que tomes, es importante prepararse bien en las labores que se vayan a realizar o proyecto que se vaya a emprender, ya que siempre habrá mucha competencia y solo sobresalen los mejores. No hay gloria sin sacrificio, no se gana ninguna batalla sin que haya bajas, eso es algo que siempre se debe tener en mente, es justo por eso que  un 80% de las personas en edad de decidir de cuál de los  bandos ser, eligen emplearse. Aun así, si estas empleándote, puedes aprovechar esta etapa para ahorrar, madurar una idea y posteriormente emprender, ya que no todos tenemos la capacidad económica para invertir siendo aún jóvenes primerizos en el mundo empresarial. Para tal efecto, la cultura del ahorro es clave, lo cual requiere de mucha disciplina y abnegación, y más en la etapa juvenil en la que la propaganda y el efecto de las masas nos puede llevar a la deriva económica. El punto no es tener una fe ciega y sin bases, es tenerla pero actuar en consecuencia, tal y como lo hizo Noé, llegando a la meta con determinación y mucho ÉXITO¡¡