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Migrantes han dado mucho a EU.- Carrillo

La bailarina mexicana, Elisa Carrillo, repudió la construcción de un muro en la frontera de Estados Unidos con México y defendió las aportaciones de los migrantes mexicanos.

“Los migrantes que han dado mucho a los Estados Unidos”, dijo en entrevista telefónica desde Alemania.

Criticó las expresiones negativas de Donald Trump sobre los mexicanos.

“Me molesta que el nuevo Presidente de Estados Unidos tenga un mal concepto de los mexicanos, somos valiosos, hemos aportado mucho con nuestra cultura al mundo. Me molesta mucho que nos llame delincuentes”.

Los mexicanos, reiteró, han aportado mucho al mundo.

“Una persona nos quiere poner un muro, (pero) debemos poner puentes”.
Bailará bajo coreografía de Benjamin Millepied

Elisa Carrillo baila estos días en Berlín el ballet Dafnis y Cloe, una historia de amor, firmada por el coreógrafo francés Benjamin Millepied en la Ópera de Berlín.

Lo que la primera bailarina se propone lograr en el escenario es contar una historia.

“Los bailarines no solo pensamos en lo que hay que hacer, en la concentración, en contar una frase. Tienes que expresarlo y sentirlo”, dice. “Con la técnica ya en el bolsillo, puedes interpretar mejor”.

Es la fuerza interpretativa a la que Carrillo otorga relevancia.
 

“Si no hay emoción, algo que ilumine, para mí no vale la pena”. Puede perdonar una falla técnica pero no la falta de expresión. “Hay bailarines que al poner un pie en el escenario, lo llenan”. Es su caso, aunque por modestia no lo aceptará.

Con este ballet, comisionado a Millepied por la Ópera de París, Carrillo ha engrosado la lista de grandes coreógrafos cuyas piezas ha bailado: William Forsythe, John Cranko, Kenneth MacMillan y Mauro Bigonzetti -a cuya gala-homenaje ha sido invitada en Roma el 18 y 19 de febrero.

Comenzó a trabajar con el coreógrafo italiano desde los 19 años en Stuttgart, donde montó varios ballets, antes de que Carrillo se trasladara a Berlín, donde hicieron Caravaggio. Y al calor del trabajo, se forjó una amistad.

“Sus ballets son de mucho detalle, se te mete en el piel, es algo muy humano, intenso. Es un gran coreógrafo, cada compañía tiene un ballet de Mauro”, responde.

Después de una gala en San Petersburgo el 20 de febrero, invitada por el Ministerio de Cultura de Rusia, Carrillo dará vida de nueva cuenta a uno de sus roles más entrañables: Tatiana, protagonista de Onegin de John Cranko, el 25 de febrero, en Berlín.

Anuncia que la Fundación Elisa Carrillo Cabrera presidida por la propia Elisa, y dirigida en México por sus padres, Miguel Carrillo y Elisa Cabrera, apoyará a cuatro jóvenes mexicanos del 16 al 20 de febrero para acudir al Festival Internacional Tanz Olymp de Berlín.

El objetivo es que consigan una beca o algún contrato en Europa.

Significa la oportunidad de presentarse ante un jurado internacional y constatar lo que sucede en otras partes del mundo.

“¿Repetir mi historia de éxito? Quizá tengan muchas más oportunidades que yo, cada quien tiene su carrera y su destino. Para mí es importante abrir la puerta a esos niños y sigan adelante. En México hay talento, el mundo de la danza tiene que saberlo”.

 

REFORMA