Mundo

Contratan empujadores para que la gente quepa en el Metro de Madrid

La vida es una lucha constante.

Mejor prueba de ello, es la que libramos diariamente al trasladarnos de un lado a otro en nuestro transporte público.

Frases como “Súbale súbale hay lugares” , “¿Si le molesto si se recorre tantito para atrás por favor?” o  “¿no trae cambio?” se han convertido en nuestro mantra de todos los días.

Incluso, podríamos decir que es justamente en el transporte público en donde se han dado las mayores muestras de transparencia y honestidad, cada vez que alguien se sube por la puerta de atrás, y tiene que mandar lo de su pasaje de mano en mano por toda la unidad.  Así, vemos como se replica el “le molesto si le paga dos, por favor”, mensaje que junto con el dinero se pasa de mano en mano hasta que llega al chofer con el “le pagan dos” ¡cual si fuera un milagro de todos los Santos!   Por su parte, el chofer regresa la pleitesía mandando el cambio de regreso, el cuál pasa de nueva cuenta por todas las manos ¡sin que nadie se robe un solo peso!

¿Quién dijo que los mexicanos no somos honrados?

 

Las cosas cambian cuando se trata del Metro o Metrobús, en donde el subir y bajar en la estación indicada, se convierte literalmente en un emparrillado de fútbol americano. Cuarta y gol en la línea de golpeo. Uno se acomoda todo lo que se tiene que acomodar, se abren las puertas y a empujar lo más posible hasta entrar a la tierra prometida.

Pero si creían que la saturación del transporte público era un problema exclusivo de nuestro país, están más que equivocados.

Tan es así, que en Madrid han creado el trabajo del futuro.

Y es que tras el cierre de la línea 8 del tren suburbano en la capital española, diversas estaciones del metro han experimentado uno importante aumento en la cantidad de personas que transitan diariamente.

Y ¿qué es lo que hace un buen gobierno, cuando ve que la demanda de transporte público está siendo superada diariamente?

Una opción, sería construir una nueva línea del metro, aunque la experiencia de la línea doce, nos dice que es muy problemático… ya saben, inaugurarla para luego pararla un año, y terminarse gastando el triple del presupuesto contemplado….. ¡saludos Marcelo!

La otra opción podría ser habilitar más trenes para que puedan satisfacer la demanda en las horas pico…o en su defecto, crear rutas paralelas de camiones para que la gente pudiera contar con alternativas, pero ¿para qué, si eso es muy mainstream?

El gobierno madrileño ha puesto la vista en el futuro, inspirándose ni más ni menos que en la más alta tecnología japonesa para contratar ¡a empujadores de gente en el metro!

Si señor, ni al mismísimo Doctor Chunga se le hubiera ocurrido tan brillante proyecto… el cuál consiste en colocar a cinco o diez empleados en los pasillos de las estaciones saturadas -eso si, muy bien uniformados, pa que no se diga- y cuya labor es ni más ni menos que encargarse de empujar a la gente hacia el interior de los vagones, para que cual sardinas, todos quepan en el metro y los trenes puedan cerrar sus puertas sin ningún contratiempo.

Algo así como lo que nos mostró Patricio Estrella en algún capítulo de Bob Esponja

 

Por supuesto, que ante las críticas, el gobierno de la ciudad ha dicho que no ha contratado a “empujadores” sino de personas que son encargados de “contribuir a que el servicio sea lo más ágil posible”.

La vida es una lucha constante, y cuando se trata de apañarse un lugarcito en el metro, ¡hay que echarle todos los kilos!

Sopitas