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Trump afirma que todos los países han tomado ventaja de Estados Unidos

Nueva York. Donald Trump afirmó que el mundo está en apuros “pero nosotros lo vamos a enderezar” ya que “eso es lo que hago, reparo cosas”, mientras que el caos y conflictos generados por su gobierno continuaron alrededor del mundo.

Hasta Arnold Schwarzenegger, El Terminator, fue tema presidencial.

Mientras los republicanos en el Senado continuaron imponiendo su voluntad para ratificar a varios integrantes del gabinete e ignorando los argumentos de su oposición demócrata, Trump participó en el Desayuno de Oración Nacional, evento anual donde políticos y líderes religiosos se comprometen con los valores político-religiosos oficiales de este país.

Trump afirmó que “el mundo está bajo amenaza seria, seria, en tantas maneras diferentes”, algo que está viendo más como presidente, “el mundo está en apuros, pero nosotros lo vamos a enderezar. ¿Ok? Eso es lo que hago. Compongo cosas. Lo vamos a enderezar… Créanme”.

Abordó las noticias sobre sus llamadas telefónicas con contrapartes de varios países, afirmando que “cuando escuchen de las duras llamadas telefónicas que estoy haciendo, no se preocupen.  Sencillamente no se preocupen. Son duras. Tenemos que ser duros” y explicó que “virtualmente toda nación del mundo se ha aprovechado de nosotros. Eso ya no va a ocurrir más”.

Punto y seguido cambio de dirección: “Hemos visto violencia inimaginable realizada en el nombre de la religión….  El terrorismo es una amenaza fundamental a la libertad religiosa. Tiene que ser frenado y será frenado”. Por lo tanto, declaró que su gobierno “hará todo en su poder para defender y proteger la libertad religiosa en nuestra tierra. Estados Unidos siempre debe permanecer como una sociedad tolerante donde toda fe es respetada y donde todos nuestros ciudadanos pueden sentirse seguros y salvos”.

En ese contexto intentó justificar las medidas antimusulmanas y antiinmigrantes de su joven gobierno.  “Hay aquellos que buscan ingresar a nuestro país con el propósito de promover la violencia, u oprimir a otros basados en su fe o estilo de vida. No está bien. No permitiremos que se disperse un foco de intolerancia en nuestra nación”. Para lograrlo, argumentó, “desarrollaremos un sistema para ayudar asegurar que aquellos que sean admitidos en nuestro país abrazan plenamente nuestros valores de libertad religiosa y personal…. Queremos que la gente ingrese a nuestra nación, pero queremos que la gente nos ame y que ame nuestros valores, no que nos odien y odien nuestros valores”.

Pero, mientras tanto, su manejo caótico de las relaciones exteriores con el mundo continúo por otro día.

Hoy hubo un giro en la política hacia Rusia, con la embajadora de Trump ante la Organización de Naciones Unidasm, Nikki Haley, condenando las acciones rusas en la renovada violencia en Ucrania, y afirmando que no suspenderá sanciones hasta que Rusia ceda el control de Crimea.

Continuó la disputa con el supuestamente firme aliado Australia después de que transcendieron más detalles de una llamada tensa y hasta insultante, el sábado pasado, con el primer ministro Malcolm Turnbull, en la cual acusó a ese país de estar intentando exportar a “los próximos bombarderos de Boston”.

Trump estaba expresando su renuencia a aceptar el acuerdo anterior para recibir a unos mil 250 refugiados, porque era “tonto”, reportó el Washington Post. Trump aparentemente le dijo a su contraparte que era “la peor llamada por mucho” de las que había sostenido con mandatarios hasta la fecha.

A la vez, tensó aún más la confrontación contra Irán al anunciar que el gobierno su gobierno aplicará más sanciones sobre ese país, en respuesta a sus pruebas de misiles. Trump ha reiterado “que nada está fuera de la mesa” en sus opciones para enfrentar a Irán.

Y sorprendió con otra vuelta de política, cuando de repente instó al gobierno de Israel a frenar por ahora la ampliación de su colonización de Cisjordania.

La Casa Blanca emitió una declaración afirmando que aunque no cree que más construcción israelí sea “un impedimento a la paz”, la expansión de las colonias existentes “más allá de sus fronteras actuales podría no ayudar a lograr ese objetivo”.

Agregó que Trump -quien ha declarado que será el mayor campeón de Israel- abordará el asunto con el primer ministro Benjamín Netanyahu cuando éste visite la Casa Blanca a mediados de este mes.

A la vez, hubo más información sobre la primera operación clandestina de fuerzas especiales aprobada por Trump como comandante en jefe, realizada en Yemen el pasado domingo, y que dejó a un comando estadunidense muerto, tres de sus colegas heridos y un número indeterminado de civiles muertos, incluyendo una niña de 8 años.

El domingo Trump había declarado la operación como “un éxito” al insistir que se recuperó “inteligencia” que será útil para la guerra antiterrorista.

Mientras tanto, sus nuevos secretarios ahora tienen la tarea de tranquilizar de alguna manera a todos. Hoy, en su primer día completo como secretario de Estado, Rex Tillerson llamó a sus contrapartes de México y Canadá, por su parte, el secretario de Defensa, James Mattis, está visitando Corea del Sur y Japón.

Dentro del país, no pocos expresan alarma sobre la respuesta agresiva de Trump a cualquier crítica o acto contra él o sus aliados.

Después de que el miércoles una manifestación que se volvió violenta obligó a cancelar un foro en la Universidad de California en Berkeley, donde el invitado era Milo Yiannopoulos, el editor del medio ultraderechista Breitbart News -el cual fue dirigido por el ahora estratega oficial de la Casa Blanc, Steve Bannon, hombre clave en la campaña de Trump- el presidente envío hoy un tuit amenazando con suspender fondos federales para esa corona del sistema universitario público del estado.

“Si U.C. Berkeley no permite la libertad de expresión y practica la violencia contra gente inocente con una opinión diferente – ¿tal vez no [habrá] fondos federales?”

Y hablando de disputas, fue en el Desayuno de Oración donde Trump habló de manera jocosa (pero tal vez no) sobre lo que sucedió con su antiguo programa El Aprendiz, que ahora es conducido por el actor y ex gobernador de California, e inmigrante,  Schwarzenegger, comentando sobre cómo se desplomaron los ratings sin él,  “un desastre total”, y por lo tanto “quiero rezar, si podemos, por Arnold, para esos ratings”.

Schwarzenegger respondió con un video por Twitter declarando;  “Oye, Donald, por qué no intercambiamos chambas. Tú ocupa la tele, porque eres tan experto en ratings, y yo tomo tu chamba. Y entonces la gente por fin podrá dormir cómodamente de nuevo”. Algunos sospechan que todo eso fue a propósito para elevar los ratings, recordando que Trump aún es un productor ejecutivo del programa.

La Jornada