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Modelo transgénero nepalí lucirá en pasarela en India

De un pueblo de granjeros pasó a supermodelo internacional, que caminará en la Semana Lakmé de la Moda
Los organizadores esperan arrojar luz y plantear este tema a la conciencia nacional

Anjali Lama estaba sentada en un departamento de Katmandú cuando empezó un programa de la televisión nepalí. Se llamaba Sangharsha: lucha. Mostraba la vida de personas que sentían que su identidad no casaba con el género que se les asignó al nacer. Ese día entendí, recordó. Yo soy una de esas personas.

En el pueblo de granjeros donde Lama se crió –en el seno de una familia pobre de nueve miembros, en Nuwakot, Nepal–, la noción de que alguien haga una transición de géneros era inconcebible, declaró al Washington Post. Nacida con el nombre masculino Navin Waiba, pasaba todo el tiempo con amigas, y se sentía más cercana a su madre y hermanas que a su padre y hermanos. Sus maestros cuestionaban su conducta y sus compañeros se burlaban; le decían que caminaba y hablaba como mujer. Pero, por mucho que intentara comportarse como muchacho, no podía.

Décadas más tarde, el muchacho incomprendido del pueblo se había transformado en una supermodelo internacional, que impresiona a las multitudes con su imponente estatura, sus altos pómulos y su impactante mirada.

El próximo mes, Lama, de 32 años, será la primera mujer transgénero en caminar por la pasarela en uno de los principales actos del mundo de la moda en India, la Semana Lakmé de la Moda.

Derechos conquistados

El ascenso de Lama al estrellato en Nepal y ahora en India ha ido en paralelo al progreso logrado por las comunidades transgénero en ambos países en años recientes.

En 2006, Nepal puso fin a una década de conflicto contra rebeldes maoístas, que acosaban y golpeaban con regularidad a hombres y mujeres transgénero, informó el Washington Post. Después de la insurgencia, Nepal comenzó a reconocer los derechos LGBT, y en 2007 decretó que los ciudadanos podían seleccionar su identidad de género. En 2015, Nepal se convirtió en uno de los pocos países que emiten pasaportes para una tercera categoría de género.

En India, las personas transgénero –conocidas como hijras– han dado grandes pasos en fechas recientes hacia una mayor inclusión, que culminaron en una decisión sin precedente de la Suprema Corte en 2014, la cual reconoció un tercer género que no es masculino ni femenino. Las personas transgénero son elegibles para cuotas en empleos e instituciones educativas, e incluso han recibido impulso de las películas de Bollywood: un grupo pop de mujeres transgénero apareció en la banda sonora de una cinta hindi el año pasado, reportó Reuters.

Aun así, dijo Lama, ganar aceptación en la fuerza laboral –y en las zonas rurales de su país natal– sigue siendo un reto para muchos miembros de la comunidad transgénero. Al salir de la preparatoria, Lama se mudó de su pueblo a la capital, Katmandú. Trabajó en un hotel tras otro, pero era despedida al poco tiempo a causa de su identidad. Tanto los huéspedes como los empleados se mofaban de ella, poniéndole apodos que no quiere repetir jamás. Era tortura mental, afirmó.

Una noche en Katmandú, cuando tenía unos 19 años, vio a un grupo de mujeres transgénero que llevaban maquillaje y se dirigían a un club. Se les acercó, les dijo que se identificaba con ellas y les pidió consejo. Le dieron el número de una oficina comunitaria para asuntos LGBT. Dos días después visitó la organización, y en 2006 comenzó a trabajar allí como miembro del personal.

En el curso de los años, amigos y colegas le decían a Lama que su complexión alta y delgada sería perfecta para una carrera de modelo. Así, en 2007 –el mismo año en que la Suprema Corte nepalí resolvió en favor de la autoidentificación de género– Lama participó en un concurso de belleza, donde aprendió a caminar y conducirse como modelo. Su carrera despegó en 2009, cuando una revista nacional, Voice of Women, la presentó en una toma fotográfica de la comunidad transgénero de Katmandú.

Aun así tuvo que luchar para ser seleccionada en presentaciones, por muy bien que entrenara y se preparara para las audiciones. Su agente le decía que era por su condición de transgénero. Otros le hacían creer que era por su edad: en Nepal, la mayoría de las mujeres se retiran del modelaje a los 25 años. Hizo audiciones para la principal semana de la moda en Nepal en tres ocasiones, y fue rechazada.

Pensé que tal vez no debería modelar, comentó, pero decidió hacer otro intento. Puso entonces la mira fuera de Nepal, esperando tener mejor suerte en la industria de la moda en India. Viajó sola a Mumbai, sin contactos ni apoyo, e hizo audición para la Semana de la Moda Lakmé 2016. Fue rechazada. Al año siguiente lo intentó de nuevo, compitiendo contra más de 100 mujeres por cinco puestos en el espectáculo. Fue seleccionada para modelar para cinco destacados diseñadores en ese acto, que será del primero al 5 de febrero en Mumbai.

En el elenco de modelos de esta temporada figurarán también una modelo de género neutral y una de tamaño extra, indicó a Reuters Jaspreet Chandok, jefe de modas en IMG Reliance, una de las organizadoras del acto, quienes esperan llevar adelante estas conversaciones para arrojar luz sobre algunos de estos temas y plantearlos a la conciencia nacional, dijo Chandok.

Incomprendida

La mayoría de personas en el pueblo donde Lama creció aún no entienden su nueva identidad, entre ellas su padre. Él nunca me verá como hija, expresó. Su madre –una de los pocos parientes que apoyaron su transición– falleció en 2010.

Lama comentó que sueña con participar en otros actos internacionales de la moda y en completar su operación de cambio de sexo. Se sometió a un aumento de senos en 2010, pero aún tiene que completar su transición. También espera que su carrera de modelo estimule a miembros de la comunidad transgénero a hacer lo que deseen en la vida. Tal vez puedan tomar de mí algo de confianza para salir.

La Jornada