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Revisarán en EU apoyo a México

 

REFORMA

Silvia Garduño
Cd. de México. Las agencias y departamentos del Gobierno federal de los Estados Unidos deberán reportar la asistencia directa e indirecta que han otorgado a México desde el año 2012, señala la orden ejecutiva en materia migratoria firmada ayer por el Presidente Donald Trump.

En la sección nueve del documento se instruye al titular de cada departamento ejecutivo y a cada agencia federal identificar y cuantificar todas las fuentes de ayuda o de asistencia que hayan sido otorgadas al Gobierno de México anualmente durante los últimos cinco años.

Esta ayuda, detalla la orden ejecutiva, debe incluir la asistencia para el desarrollo bilateral y multilateral, la asistencia económica, la ayuda humanitaria y la militar.

“Dentro de los siguientes 30 días de la emisión de esta orden, el titular de cada departamento ejecutivo y agencia debe entregar esta información al Secretario de Estado”, indica.

“Después de 60 días de la emisión de esta orden, el Secretario (de Estado) deberá presentar al Presidente (Trump) un informe consolidado que refleje todos los niveles de dicha ayuda y asistencia”.

La orden ejecutiva no advierte sobre ningún recorte de la asistencia al País. Sólo da instrucciones para que las diferentes dependencias proporcionen información al respecto, lo que se solicita únicamente para el caso de México.

El país recibe fondos de Estados Unidos a través de la Iniciativa Mérida y de la Agencia Estadounidense de Cooperación para el Desarrollo (USAID).
 

Asimismo, algunos departamentos del Gobierno federal de Estados Unidos dan asistencia a México, entre ellos los Departamentos de Defensa, Salud y Educación.

De acuerdo con el portal oficial foreignassistance.gov, el Gobierno del vecino país del norte tiene previsto destinar este año 134.6 millones de dólares a programas de asistencia a México, 7.4 millones menos que en 2016.

En diciembre de 2008, México y Estados Unidos firmaron la primera carta de acuerdo sobre la Iniciativa Mérida, como parte de un reconocimiento de las responsabilidades compartidas para contrarrestar la violencia ocasionada por las drogas, fenómeno que amenaza a los ciudadanos en ambas naciones.

El programa de USAID ha evolucionado de un enfoque centrado en las inversiones tradicionales de desarrollo, que reduzcan la pobreza y mejoren la salud, a uno que se caracteriza por una alianza para proteger también la seguridad, los derechos humanos, el desarrollo de la juventud y el cambio climático, entre otros temas.