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El porno lésbico vuelve a ser el favorito a nivel mundial

Una vez más, la pornografía de lesbianas es la más buscada del mundo.
A principios de este mes, PornHub publicó sus estadísticas de 2016, y por segundo año consecutivo el “porno lésbico” fue el término más buscado del sitio, justo detrás de “madrastra” (“step-mom”, en inglés). Es probable que esto se deba a que el porno lésbico es popular entre hombres y mujeres —las mujeres en Norteamérica fueron un 86 por ciento más propensas a buscar “lesbianas” que los hombres, por ejemplo— mientras que el porno de “madrastras” es aparentemente un interés bastante masculino.

 

¿Qué pasa con la idea de cuatro senos frotándose unos contra otros que excita tanto a la gente? Tal vez la respuesta es obvia. Pero parecía tener sentido preguntarles a unas lesbianas verdaderas qué piensan y cómo se sienten al respecto. ¿Es grotesco o halagador pensar en que los hombres se excitan con el acto especial y privado de dos mujeres que hacen el amor? ¿O acaso el porno lésbico tiene tan poca semejanza con el sexo real que no se pueden comparar?

PENNY, 27

Bueno, en primer lugar, creo que “madrastra” me parece mucho más emocionante que “lesbiana”. Es un poco más divergente. Socialmente, el lesbianismo se ha vuelto un poco más “normal”, por lo que ya no tiene esa aura de “¿Qué es lo que hacen las chicas?”.

Estoy ligeramente decepcionada de que haya encabezado la lista. Refleja la deshumanización; está reforzando la idea de que es “diferente”. Cuando pienso en cuántas personas están viendo porno lésbico, pienso ‘No puedes tener tu pastel y comértelo: no puedes decir que el sexo lésbico no está bien o que es anormal y luego utilizarlo para masturbarte’. Tal vez sea por eso que el sexo lésbico está subordinado; si haces algo más bajo que tú, puedes explotarlo, que es lo que les ha pasado a las mujeres a lo largo de la historia. Ahora sucede cuando tenemos sexo ente nosotras.

Respecto al tema de si ayuda a educar a los hombres acerca de lo que implica el sexo lésbico, y la idea de que el sexo ocurre sin ellos, la pregunta es si el porno es sexo lésbico verdadero. Creo que una lesbiana podría ser un poco más exigente en el porno que desea ver porque busca más autenticidad, así que podría buscar algo de tipo amateur pero realista. En última instancia, el porno lésbico no puede mostrarle a los hombres cómo es realmente el sexo entre dos mujeres, porque el sexo lésbico no es para hombres, y en el momento en que llega a serlo —por ejemplo en el porno—, no es lo mismo. ¡Lo siento chicos!

SOPHIE, 30

¡Por supuesto que el porno “lésbico” es el más popular! A los hombres les gusta este tipo de porno porque pueden tener una erección sin sentirse comprometidos por las imágenes de la erección de otro hombre. No sólo los hace sentir que su heterosexualidad está comprometida, hay que fijarse en los ataques a las mujeres por su vida sexual: ¿Qué hace que una mujer sea impura? Son los pitos sucios que han estado dentro de ella. Los chicos aman sus propios penes, pero creen que los de otros hombres son repugnantes; prefieren no ver uno. Y cuando ese no es el caso, la narrativa del porno lésbico sólo perpetúa la heteronormatividad: las mujeres se acarician y gimen, y luego el hombre llega al final y lo arregla todo con su pene.

Personalmente, no veo porno porque me interesa saber que no lastimaron a ninguna mujer durante la filmación y es muy difícil comprobar eso. En segundo lugar, no quiero excitarme con las mismas cosas que les gustan a los hombres grotescos con los que nunca hablaría. En tercer lugar, el porno lésbico en línea nunca es para lesbianas, ¿Cierto? No he conocido a ninguna lesbiana que lo disfrute. ¡Las chicas tienen las uñas largas! Creo que lo más atractivo de las lesbianas es que salir del clóset, ir contra los estándares y desear a una mujer, es tomar el control activo de su sexualidad. Y eso no se traduce cuando dos mujeres —que están haciendo porno gay a cambio de dinero— hacen una escena ante la cámara. Quiero un mundo donde las lesbianas sean igual de respetadas que fetichizadas, y donde obliguen a las actrices porno a quitarse las uñas antes de una inserción.

 

EMMA, 26

Definitivamente soy una de esas mujeres que busca “porno lésbico”, y no diría que es mejor ver este tipo de porno porque tengo sexo con mujeres. Supongo que mis intenciones son las mismas: sólo quiero masturbarme, ¿cierto? Pero me gusta pensar que veo a dos mujeres tener sexo de una manera auténtica. Una gran cantidad del porno lésbico disponible es lo que imaginan los hombres, y no lo encuentro atractivo, así que lo que busco pertenece a un género muy específico.

La diferencia radica en la mirada masculina. Buena parte del porno lésbico es para hombres, implícita o explícitamente. Implícitamente cuando un hombre que sostiene la cámara habla con las dos mujeres y es parte de la historia o el diálogo; explícitamente cuando dos mujeres están cogiendo, y entonces se aparece el hombre y se une a la acción. En el porno lésbico mainstream, la forma en que las chicas tienen sexo es diferente: El sexo oral es un poco igual, pero con frecuencia las chicas no tienen idea de lo que están haciendo y sus orgasmos parecen falsos. Si bien el tipo de cosas que yo veo podría parecer actuado, por lo general está hecho por mujeres, las chicas parecen disfrutarlo más. Estereotípicamente se ven más lesbianas y no hay un hombre en el fondo esperando cogerse a ambas.

Creo que los hombres podrían beneficiarse de este tipo de porno: respetarían más el sexo lésbico, dejarían de pensar en que sus novias son anormales por tener cuerpos reales y podría resultar una experiencia más educativa que opresiva.

 

BRYONY, 27

No me sorprende la popularidad del porno “lésbico”, para ser honesta. Las personas están permanentemente fascinadas por aquello que perciben como un desafío a las convenciones “normativas”. Les encanta apropiarse de “lo otro” mediante un acercamiento profundo y una chaqueta dos veces al día. Para algunos, imagino que la observación satisface la necesidad de sustituir lo que se percibe como una “carencia”; es el deseo de intervenir, de entrometerse y proyectar tus deseos en una escena en la que no te requieren. Dos mujeres que tienen sexo le niegan un lugar al hombre. ¿Y qué es más emocionante que tratar de abrirse paso en esa conversación?

Para las mujeres heterosexuales que buscan porno lésbico —y estimo que hay muchas— creo que hay un elemento de intriga. La narrativa dice que son hombres jóvenes e ingenuos que están desesperados por entender qué es lo que hacen las lesbianas. Sin embargo, creo que nos olvidamos de que esto excluye el hecho de que es una pregunta que muchas personas tienen, no sólo los confundidos jóvenes heterosexuales. Si bien es una pregunta frustrante, creo que se reduce a la educación sexual que muchos reciben, y el modelo heteronormativo en el que se basa, que a menudo impide un conocimiento sustantivo e informado de otras prácticas sexuales. Menos gente vería sexo lésbico si recibiéramos una mejor educación sobre el tema.

Supongo que no pienso que el porno lésbico convierta en objetos a las mujeres, porque no soy yo ni ninguna de mis compañeras sexuales quienes están siendo observadas. Y creo que tenemos el derecho de ver cualquier actividad que se haga de manera consensual y ética. Cuando empezamos a vigilar y censurar lo que los otros ven en sus propias casas, hay ventajas y desventajas; algunas cosas, obviamente, no están bien, como la pornografía con menores de edad. Sin embargo, con la inminencia de la [Ley de Economía Digital], que tomará como blancos los “actos sexuales no convencionales”, creo que es crucial comprender la rapidez con que esta acción policial puede volverse perjudicial, ya que podrá legislar los cuerpos y acciones de quienes sean considerados como “no normativos”, que por lo general está relacionado con el placer de las mujeres.

 

LANA, 23

Siendo honesta, no entro a los sitios porno “mainstream”, porque la mayoría de ellos sólo me hacen sentir muy incómoda. Las declaraciones de consentimiento son bastante dudosas, no hay manera de saber si es un ambiente seguro para los actores ni actrices cuando tienes disponibles un millón de videos con títulos como “cogida a estudiante adolescente”. Pero me sorprende que el “porno lésbico” sea el número uno.

Sé que hay muchas chicas que se identifican como heterosexuales que ven porno lésbico sólo por el hecho de que parece más enfocado en las mujeres y su placer que el porno hetero mainstream, pero eso no dice mucho porque el estándar es muy bajo. Apuesto a que el aumento de la popularidad de este término se debe en parte al hecho de que más mujeres podrían estar viendo porno o visitando sitios porno, a medida que la sexualidad femenina se discute y se desenvuelve de forma más abierta, y estas mujeres podrían sentirse atraídas por ese tipo de búsqueda, por la razón que mencioné antes, o por curiosidad acerca de su propio placer, o porque nuestra generación es más fluida en su sexualidad. Sus visitas a los sitios probablemente se sumen a las de los hombres que quieren fetichizar las relaciones queer que incluyen mujeres.

De todas mis amigas queer mujeres, sé que muy pocas ven el “porno lésbico” que se anuncia en estos sitios web. La mayoría de ellas lo encuentra gracioso por su desapego con la realidad. Otra razón es que en una buena parte del porno que muestra relaciones queer no hay un consentimiento claro y las dinámicas de poder son dudosas, “en las que se engaña a la gente para hacer cosas gay”, etc., y así no es como debería funcionar. No creo que muchas mujeres queer que busquen porno estén satisfechas o cómodas con las insinuaciones sobre la falta de consenso. Necesitamos retratos más saludables de las relaciones sexuales en el porno. Volviendo a lo mismo, eso viene de los productores, y realmente no es tan difícil.

Por último, creo que el sexo lésbico, como se ha vendido en el porno, probablemente haya contribuido a que la imaginación masculina piense que está bien detener a dos chicas en la calle y decirles, “Me encantaría observar”, o acosar a dos chicas que están juntas en un bar para pedirles un trío. O, como me ha sucedido un millón de veces, tomar fotos de ellas cuando se besan porque “es sexy”. Esto se suma a esa sensación de privilegio que hace que los hombres crean que las mujeres queer son suyas y para su consumo, en lugar de individuos. Que el “porno lésbico” sea el término más buscado sería un hecho revolucionario si verdaderas mujeres LGBTQ estuvieran involucradas en estas películas y pusieran su mirada en la historia, en lugar de dejárselas a un tipo hetero y caliente que quiere ver a chicas hetero que se ajustan a sus ideales de belleza tocándose los senos .

  Vice / @MillyAbraham