MundoPortada

La gran batalla por el agua

Emilia Martínez
Cd. de México (31 diciembre 2016).-El agua se apresta a convertirse en uno de los principales campos de batalla para el futuro.

El mundo ya padece por sequías e inundaciones cuyos efectos se han alargado debido al cambio climático.

Bolivia, por ejemplo, está en estado de emergencia por la peor sequía en 25 años, el más reciente periodo de escasez en California ya ha durado un lustro y Paraguay ha padecido frecuentes anegaciones desde diciembre de 2015.

“Donde ya había (exceso de) agua, aumentan los riesgos de inundaciones y en los lugares donde había falta de precipitación van a ser mayores los problemas de sequías. Son eventos extremos que se prevé serán más frecuentes y con mayor intensidad”, señaló Blanca Jiménez-Cisneros, directora del Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO.

“En temas del agua ya estamos al límite”, añadió, haciendo referencia al último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.

La iniciativa Water Futures and Solutions, del Instituto Internacional para Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), estima que, para 2050, entre 2.7 y 3.2 mil millones de personas vivirán en áreas de severa escasez de agua.

Dado que la población mundial alcanzaría los 9 mil millones de personas para ese año, hasta un tercio de los habitantes estarán expuestos a los efectos de esa escasez.

“Estamos a un nivel de crisis ya en este momento () De continuar la tendencia que llevamos hoy, vamos a estar en un escenario que se convierte catastrófico en el año 2050”, recalcó el investigador de la UNAM Fernando González Villarreal, colaborador de la iniciativa Water Futures and Solutions.

Además, alertó González Villarreal, esos retos de escasez y cambio climático se mezclan con otros ya existentes, como crisis financieras.

“A medida que el agua se vuelve más escasa, los conflictos entre usuarios, entre regiones, se vuelven más agudos. Necesitamos nuevos mecanismos para poder atender eso”, indicó.

“Tenemos que cambiar el paradigma en el uso del agua; ya no tenemos una cantidad de agua suficiente para malgastarla”, subrayó el investigador, que sugirió implementar la construcción de presas con mayor almacenamiento y mejorar las técnicas agrícolas y sistemas de riego.

En esa línea, Jiménez-Cisneros, también ex directora de ONU-Agua, indicó que ya hay tecnologías que podrían fomentar que el recurso sea mejor administrado tanto por industrias como por los ciudadanos.

Por ejemplo, escusados y lavabos ahorradores o circuitos cerrados para el enfriamiento en la industria eléctrica, que reutilizan el agua.

Y, al menos, autoridades y organismos parecen ser cada vez más receptivos a los problemas de disponibilidad del recurso.

“Mi experiencia personal es que el tema del agua está siendo, cada vez más, atendido por gobiernos”, apuntó Jiménez-Cisneros.

Mientras, poblaciones enteras seguirán padeciendo los efectos de los fenómenos por la escasez del agua y el cambio climático.