Cultura

La infancia de Siqueiros

Lourdes Zambrano
Cd. de México (29 diciembre 2016).- En el número 30 de Arcos de Belén, en la Colonia Doctores, no hay rastro de Siqueiros. Ni de David ni de José de Jesús, que son el mismo.

Los datos sobre el nacimiento del muralista no son precisos.

David Alfaro Siqueiros, registrado como José de Jesús, afirmaba que había nacido en Camargo, Chihuahua, un 29 de diciembre. El año, según narra Irene Herner en su libro Siqueiros, del paraíso a la utopía, varió hasta que se fijó en 1896, hace justamente 120 años, dato que dilucidó su primera esposa, Graciela Amador, a partir del hallazgo de un bolo del bautizo del artista, quien, además, no habría nacido en el norte del País, sino en Arcos de Belén 30, cuyo número hoy corresponde a una tienda Famsa.

“Sí lo bautizaron en la Ciudad de México, pero lo registraron en Irapuato cuando ya tenía unos 3 años. Raquel Tibol es la que encuentra ese dato y la que dice que nació en la Ciudad de México”, explica Herner en entrevista.

En su libro, cuenta que Siqueiros, durante su niñez, vivió por temporadas con su abuelo paterno, Antonio Alfaro Sierra, religioso y ex soldado chinaco que vivía en Irapuato.

“El lado del padre era tremendamente convencional, tradicional y muy católico, pero, del lado de la madre, Teresa Siqueiros Feldmann, había más apertura. Incluso había artistas”, dice.

Su familia materna sí era originaria de Chihuahua y también tenían sangre judía.

“Se apellidaba Feldmann. Su padre era caballero de Colón. Me imagino que había un cierto problema”, cuenta Herner.

La experta en Siqueiros relata que, de niño, su padre, Cipriano, lo llevaba a visitar iglesias, donde tuvo su primer contacto con el arte. Luego, de joven, ayudó a un pintor que fue a su casa de infancia a decorar las paredes.

Su nombre era José de Jesús, Pepe Alfaro, como era conocido antes de saltar a la palestra como uno de los tres grandes del muralismo mexicano.

“Gachita (Graciela) Amador es la que lo rebautiza como David, cuando están en Italia, porque lo encuentra tan guapo como la escultura del David de Miguel Ángel. En realidad, Siqueiros se llamaba José de Jesús. Sus papás eran tan religiosos que le pusieron a sus tres hijos Jesús, María y José”.

Herner no ha logrado descifrar por qué Siqueiros insistió en haber nacido en Chihuahua ni por qué dejó de lado su nombre de pila.

Adriana Olvera, quien en enero publicará el libro Siqueiros de la A a la Z (Eón y Espejo de Agua), busca una respuesta y asegura que Siqueiros se identificaba con el personaje bíblico de David.

“Se siente como David ante Goliat, siempre con la honda, solo. Decía que se sentía solo con sus teorías sobre el muralismo y los materiales que utilizaba”.

Al respecto, Herner zanja: “Hay ciertos espacios negros de los que no se quiere saber. En el caso de Diego Rivera, por ejemplo, había muchísimos más huecos, pero él los rellenaba con mentiras. En el caso de Siqueiros, se hacía a un lado, no le entraba a esa discusión”.

Siqueiros murió el 6 de enero de 1974, sin haber despejado las incógnitas.

Reforma