Cultura

Muestran órgano oaxaqueño restaurado

REFORMA/Redacción
Cd. de México (27 diciembre 2016).-El órgano de la iglesia de San Matías Jalatlaco, Oaxaca, recobró su sonoridad y majestuosidad al cumplirse 150 años de su construcción.

Los resultados de la intervención para restaurar el instrumento musical fueron presentados durante el IV Coloquio de Conservación de Órganos Tubulares, organizado recientemente por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En un comunicado, el instituto hizo un recuento de la historia de ese instrumento decimonónico construido por el oaxaqueño Pedro Nibra, así como del proceso de intervención en la caja (mueble) y del mecanismo sonoro a cargo del Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca (IOHIO), bajo la supervisión de especialistas de INAH.

Ryszard Rodys, organista e investigador del IOHIO, explicó que la historia del órgano de la iglesia de San Matías Jalatlaco, se remonta a 1886, cuando el organero Nibra fue comisionado para construirlo y recibió un pago de 700 pesos.

Pero debido a que su funcionamiento no fue el óptimo, cuatro años después fue reparado por Anastasio Sulaika, amigo de Nibra.

Cuando volvió a fallar, su constructor efectuó una reparación general en 1880, y recibió un pago de 61 pesos. Tras esta nueva intervención se pintó de azul, como se encuentra actualmente.

En 1889, Pedro Nibra hizo un ajuste más, lo que le permitió que funcionara debidamente hasta 1945, cuando José Delgado, organero de Guadalajara, lo reparó nuevamente y dejó su inscripción dentro del instrumento.

Posteriormente, llegó a Jalatlaco un órgano Hammond y el instrumento tubular quedó en el abandono en la década de los 70.

“Nibra fue uno de los organeros más activos en la segunda mitad del siglo 19, arregló diversos órganos oaxaqueños, desafortunadamente no existe documentación sobre la construcción de otros instrumentos, sólo el de Jalatlaco”, refirió Ryszard Rodys.

Eric González, responsable de la restauración, indicó que para devolverle la funcionalidad al órgano se intervino en dos etapas: en la primera se atendió la estabilidad material y estética de la caja, y en la segunda el mecanismo sonoro.

De acuerdo con el comunicado del INAH, previo a la intervención se hizo un registro detallado de la pieza para documentar el estado inicial y su técnica de manufactura. Posteriormente se retiraron los elementos sonoros y se procedió a una fumigación de la caja y el fuelle que presentaban larvas de insectos xilófagos. También se realizó limpieza superficial y química para eliminar manchas y excretas de palomas.

El restaurador dijo que se restituyeron faltantes en las tallas caladas que decoran la parte alta del mueble, así como cinco tiras de madera afectadas por insectos en el lado izquierdo de la caja.

Asimismo, se resanaron las galerías provocadas por los insectos y se repuso un fragmento de la letra N del monograma de Pedro Nibra que se halla en la fachada a la altura de la consola.

Finalmente, se realizó una integración cromática con la técnica de rigatino en las lagunas visuales que presentaba, con lo que se logró restablecer el valor estético de la caja.

En la segunda etapa, efectuada de abril a julio de 2016, se trabajó en la mecánica sonora del órgano. Se desmontaron los tubos, fuelles, secreto y teclado. Se hizo la limpieza de todos los elementos y se aplanó el secreto (caja provista de un sistema de válvulas y canales de aire en la cual se apoyan los tubos del órgano).

También se remplazó la madera del fuelle, que también estaba afectada por los insectos, y se limpió el teclado; se restituyó más de 70 por ciento de los tubos faltantes y se afinaron para darle nuevamente sonido.

El órgano, de 2.40 metros de altura, cuenta con un teclado alargado y es de temperamento suave lo que ofrece más opciones de repertorio a los organistas.

Cecilia Winter, directora del IOHIO, señaló que el órgano se volvió a escuchar al conmemorarse 150 años de haber finalizado su construcción, según señala una inscripción que se puede observar en la caja (16 de julio de 1866) y la del nombre del organero Pedro Nibra.

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