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Carrie Fisher, la princesa Leia de ‘Star Wars’, muere a los 60 años

La actriz Carrie Fisher, conocida por su papel como la princesa Leia Organa en la saga de Star Wars, murió este martes en Los Ángeles. Fisher sufrió un “episodio cardíaco” el viernes durante un vuelo de Londres a Los Ángeles y, después del aterrizaje, fue trasladada a un hospital en condiciones críticas.

Fisher, de 60 años, estaba en una gira de promoción de The Princess Diarist, su libro de memorias. Un portavoz del Departamento de Bomberos de Los Ángeles confirmó que los paramédicos abordaron el vuelo para tratar a un paciente que sufrió un “paro cardiaco”, y de inmediato le ofrecieron un “soporte de vida avanzado” antes de ser trasladada al hospital.

Carrie Frances Fisher actuó en más de 40 películas entre las que destacan Shampoo, The Blues Brothers, The Man with One Red Shoe, Hannah and Her Sisters y When Harry Met Sally, entre otras. Sin embargo, fue mundialmente conocida por encarnar al personaje de la princesa Leia Organa en los filmes de la saga Star Wars.

Nació el 21 de octubre de 1956 en Beverly Hills, California, y sus padres fueron el cantante Eddie Fisher y la actriz Debbie Reynolds, una de las parejas más célebres de la época.

“Se podría decir que soy un producto de la endogamia de Hollywood. Cuando dos celebridades se aparean, el resultado es algo como yo”, escribió en uno de sus libros. A diferencia de la gran mayoría de los actores de la industria estadounidense, Fisher destacó por su aguda inteligencia y un talento natural para la escritura, que la llevó a publicar novelas como Postcards from the Edge, Surrender the Pink y The Best Awful There Is y volúmenes autobiográficos como Wishful Drinking, Shockaholic y The Princess Diarist.

Harrison Ford y Carrie Fisher en el set de “Star Wars Holiday”, un especial navideño que fue transmitido por televisión en 1978 Credit George Brich/Associated Press
En múltiples entrevistas solía contar que, ante la rutilante y escandalosa vida de sus padres, se refugió en la lectura de los clásicos de la literatura inglesa y escribía poesía. Pero a los 15 años debutó en Irene, un musical de Broadway que era protagonizado por su madre, y desde entonces se dedicó a la actuación.

“Me parece que no tengo lo que podríamos considerar como un sentido convencional de la realidad”, escribió.

La actriz luchó contra sus inseguridades y neurosis a lo largo de su vida; además sufría de trastorno bipolar, por lo que siempre experimentaba extremos cambios de humor. “Simplemente tengo mucha personalidad para una sola persona pero no lo suficiente para dos”, escribió sobre su enfermedad.

Tuvo un breve y tormentoso matrimonio con el cantante Paul Simon (luego del divorcio continuaron saliendo durante una década), y una relación con el senador Christopher J. Dodd de Connecticut, quien solía referirse a ese período de su vida como algo que pasó “hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana”.

Carrie Fisher en “Whisful Drinking”, una producción especial de HBO basada en su libro autobiográfico Credit Patrick Harbron/HBO
Fisher siempre hablaba de George Lucas, el hombre que la escogió como la princesa Leia de “Star Wars” y la convirtió en un fetiche para todas generaciones de adolescentes que solían mirarla en la célebre fotografía en la que luce un bikini metálico.

“George Lucas arruinó mi vida”, escribió en The Princess Diarist, pero en una entrevista de Vanity Fair dijo que consiguió su papel porque se acostó con un nerd, y agregó: “Espero que haya sido con George (Lucas)”. Cuando le preguntaron si no estaba segura, dijo que “en esa época consumía demasiadas drogas como para recordarlo”.

En uno de sus libros cuenta que Lucas no permitía que se pusiera sostén porque, según él, si se usaba esa prenda de ropa interior en el espacio la ausencia de gravedad la asfixiaría. Sin embargo, resulta innegable que el papel de Leia se convirtió en uno de sus grandes legados como actriz.

The New York Times