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Muchos aún pensamos que canciones pueden cambiar al país: Panteón Rococó

Al grito de ¡Despierta, México!, unos 25 mil asistentes corearon Dime y Buscándote, entre otros éxitos

México.- Vamos a hacer temblar este lugar, dijo Doctor Shenka durante uno de los conciertos –la noche del sábado pasado– por la celebración de los 20 años de Panteón Rococó.

El fuego de los lanzallamas, sincronizado con la música final del tema La Carencia y las frases del cantante, enmarcó los saltos de miles que acudieron a la cita con la banda, en el Palacio de los Deportes.

Los fanáticos sucumbieron a los ritmos, entregándose al slam en la pista y al baile en las gradas, desde el primer minuto del espectáculo, en el que también hubo invitados especiales.

La aventura, dirigida desde un escenario –en el centro del inmueble–, incluyó una veintena de canciones, se inició con Arréglame el alma, Hostilidades, La ciudad de la esperanza, Asesinos y Marco’s Hall, en la que el vocalista –conocido como Dr. Shenka– gritó: ¡Despierta, México! Las tres últimas piezas estuvieron acompañadas por las voces de los 25 mil asistentes, según datos de la empresa promotora; además interpretaron Dime y Buscándote.

Entonces apareció el primer invitado de la noche: Aarón, del grupo Ilusión, quien cantó junto al Panteón la Cumbia del olvido, en homenaje al ritmo hecho en México, al hecho en el DF, la cual fue seguida de Pequeño tratado. De pronto, los saltos dieron paso al moshpit interminable en la pista, pues La rubia y el demonio hicieron acto de presencia.

Es un placer tenerlos a todos acá. Gracias, compañeros, (es un placer) darnos cuenta de que somos muchos los del ejército de paz, los que todavía creemos en que canciones con sentido pueden transformar un poquito la ideología y el pensar de este país, dijo Dr. Shenka.

Al escándalo siguió el sosiego

Enseguida, la marabunta se transformó. La canción Qué pasará, en la que participó Luis Humberto Navejas, vocalista de Enjambre, abrió paso al sosiego, que continuó con Vendedora de caricias, pieza en la aparecieron cuatro bailarinas sobre el entarimado; le siguió Fugaz, acompañada con luces de celulares.

Hay canciones que no tocábamos hace tiempo, dijo Shenka a modo de presentación de Cúrame –la canción que más votos registró en la aplicación que el grupo lanzó hace unos meses para que sus fanáticos eligieran los temas que querían escuchar el sábado– y Seguir bailando.

“Existen muchos temas del Panteón Rococó, pero votaron por las mismas. Eso significa una cosa: que la banda sólo quiere escuchar los hits del Panteón o que sólo conoce su hits”, bromeó el vocalista; pues el momento de elegir una canción al azar había llegado.

Para ello, la banda designó a un niño que con un botón hiciera girar la ruleta, proyectada en la pantalla que estaba en la parte alta del entarimado.

La resultante fue Bailar contigo, y el pequeño –Gael– se quedó bailando al lado de los panteones.

Entonces, en el inmueble retumbó: Acábame de matar, tema para el que fue invitado el vocalista de Liquits. Después sonaron Estrella Roja, No te recuerdo, que derivó en el grito masivo ¡Panteón, Panteón!; Nada pasó, y los vasos de cerveza volaron entre la multitud; Abajo y a la izquierda –sorpresivamente la pidieron, supongo que es por la letra, dijo el vocalista–, y para finalizar la primera parte del espectáculo, Toloache pa’ mi negra.

Tras un breve receso, la banda –integrada también por Tanis (percusiones), Monel (guitarra), Hiram (batería), Felipe (teclados), Missael (Sax), Paco (trombón) Gorri (guitarra) y Darío (bajo)– regresó para interpretar Viernes de webeo, Esta noche, Es tan poco, y los clásicos La dosis perfecta y La carencia, pieza esta en la que tuvieron como invitados a Nana Pancha.

Vamos a hacer temblar este lugar, dijo entonces Doctor Shenka para dar paso al cierre del concierto de casi dos horas y media.

La Jornada / Tania Sánchez Hernández