Opinion Nacional

¿Ye Gon Vs Yunes?

El caso de Javier Duarte se está convirtiendo en un estandarte para influir en la elección del 2017, pero sobre todo en la carrera presidencial del 2018.

A partir del momento en que el gobernador de Veracruz anunció en el noticiero de Carlos Loret de Mola que pediría licencia para dedicarse a defender su caso, las sirenas de alerta sonaron en los cuarteles del gobernador entrante.

Y fue así como Miguel Ángel Yunes Linares, ese mismo día, salió a anunciar que el primero de diciembre –día de su toma de posesión– haría revelaciones que cimbrarían a México.

Para algunos, la advertencia no fue sino un blindaje que él mismo se creó frente a las tentaciones de que, una vez licenciado Duarte, se podría proceder judicialmente contra Yunes para impedirle su toma de posesión.

Pero existe otra versión menos optimista que advierte que el nuevo gobernador veracruzano tendría bajo la manga los detalles de las aportaciones que los gobiernos priistas de Fidel Herrera y Javier Duarte habrían dado a distintas campañas priistas, incluída la Peña Nieto.

Y que desde esa denuncia, que equivaldría a abrir un proceso como el que le armaron juicio político a Dilma Roussef en Brasil, Yunes se convertiría en héroe nacional y se colaría como candidato en la carrera presidencial.

Por eso llamó la atención que apenas unos días después de la amenaza del gobernador entrante, volviera a aparecer en el firmamento político la figura de Zhenli Ye Gon.

Para quienes recuerdan ese nombre, pero no tengan fresca la historia, el empresario chino fue detenido después de que en marzo del 2007 se le encontraron en su residencia de la Ciudad de México algo así como 205 millones de dólares en efectivo.

En sus primeras declaraciones, Ye Gon acuñó la famosa frase de “copelas o cuello”, que atribuyó a funcionarios panistas que le pidieron guardar ese dinero que presuntamente tenía como destino campañas panistas, incluída la de Felipe Calderón.

Ye Gon acabó detenido en Estados Unidos en julio del 2007 donde permaneció 9 años en la prisión de Mayland, hasta el pasado 18 de octubre cuando fue extraditado a México.

Será el sereno, pero seis días después de la advertencia de Yunes las autoridades mexicanas tienen ahora a quien sirvió de fachada para resguardar recursos de procedencia ilícita a panistas clave de la administración panista de Calderón.

Y aquí es donde se intenta empatar el marcador. Al buscar neutralizar las revelaciones que pueda hacer Yunes respecto al gobierno priista actual con las declaraciones igualmente comprometedoras de Ye Gong contra el gobierno panista anterior.

En pocas palabras, se dan las condiciones para que si el PAN y Yunes denuncian algo que vaya a demeritar al gobierno de Peña Nieto, el sistema puede operar para que Ye Gon confiese todas sus multimillonarias complicidades azules.

Algo así como presumir que los dos partidos, el PAN y el PRI, tienen apuntado un misil contra el otro.

Quien quiera que lo dispare primero sabrá que un minuto después se detonará el otro. Y no habría sobrevivientes.

La operación Detente para persuadir a Yunes de que no cimbre a México el primero de diciembre, estaría consumada.