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Dos preguntas que pueden cambiar tu futuro: ¿Dónde naciste y a qué escuela fueron tus padres?

En Latinoamérica, las circunstancias personales son aún determinantes para acceder a servicios esenciales como educación, Internet o electricidad, según el Banco Mundial
Una simple herramienta de cálculo nos puede mostrar en qué dimensiones de su desarrollo les va mejor o peor a los niños latinoamericanos. El Índice de Oportunidades Humanas (IOH), elaborado por el Banco Mundial, mide cómo circunstancias fuera del control de los niños y jóvenes (lugar de nacimiento, género, educación de los padres y composición familiar) afectan su acceso a bienes y servicios básicos como educación, agua potable, electricidad y saneamiento en América Latina y el Caribe.

Es que a diferencia de la cobertura, este indicador mide cómo se ajusta el acceso a estas circunstancias personales.

Según un informe difundido esta semana, tener la oportunidad de ir a la escuela, acceder a electricidad y a teléfonos móviles son oportunidades muy avanzadas en la región para los niños menores de 16 años – es decir, no importan las características personales a la hora de acceder a dichos servicios – pero oportunidades como acceso a Internet, agua y saneamiento continúan rezagadas.

De acuerdo al índice, este acceso desigual a servicios básicos puede limitar el desarrollo de los niños y afectar su productividad cuando sean adultos, al igual que el potencial de la región para promover el crecimiento y continuar reduciendo la pobreza.

Sin embargo, el panorama no es parejo. Existen diferencias según el país de la región donde nos paremos. Argentina y Brasil obtienen el mayor puntaje del IOH en educación, mientras que México está entre los más altos en acceso a electricidad. Uruguay es el más avanzado en saneamiento. La región andina y Centroamérica tienen un buen desempeño en conectividad móvil. Para acceder al índice y todos los indicadores, haga click aquí.

Pero ¿qué circunstancias son las más determinantes?

Las características del hogar (la educación de los padres, el ingreso familiar, la composición familiar – si los niños viven solo con la madre, por ejemplo) y el lugar de nacimiento son los factores más determinantes. Según el índice, esto es la causa de que la pobreza, en la mayoría de los casos, se perpetúe a través de las generaciones.

“Desafortunadamente, el tener padres con un nivel bajo de educación e ingreso, así como el vivir en un área rural, siguen siendo barreras importantes en términos de acceso a oportunidades y movilidad económica intergeneracional”, explica Oscar Calvo-Gonzalez, autor del informe y gerente de la práctica de Pobreza y Equidad en América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Acceda a la infografía con los principales mensajes del índice. Y si quieres conocer más sobre este tema, puedes ver la entrevista a Oscar Calvo en Facebook Live.

El País