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Javier Duarte y Guillermo Padrés, de gobernadores a prófugos de la justicia

Uno priista, otro panista, los exgobernadores han sido tachados de corruptos y demuestran su culpabilidad al convertirse en prófugos de la justicia.

Los partidos políticos en México están perfilando todas sus acciones rumbo a los comicios del 2018. Mientras el Revolucionario Institucional creó l Fiscalía Anticorrupción bajo la promesa de juzgar a militantes corruptos, Acción Nacional quiere aprovechar la ventaja que ya lleva sobre el partido en turno, haciendo lo mismo.

César Duarte, Roberto Borge, Javier Duarte de Ochoa, Rodrigo Medina, Guillermo Padrés, Margarita Arellanes,en la mira de las autoridades. De los seis, ya dos son prófugos de las autoridades: Duarte de Ochoa y Padrés.

A mediados de agosto, el PRI inició procesos legales contra los cuatro gobernadores priistas, tres en funciones y un ex gobernador, para investigar si realizaron actos de corrupción durante sus mandatos.

Las demandas procedieron luego de que Armando Barajas, consejero político nacional, solicitara la suspensión de sus funciones y la expulsión de los cuatro priistas.

A finales de ese mismo mes, la Suprema Corte de Justicia dio luz verde a la propuesta de la Procuraduría General de la República (PGR) para tomar de manera prioritaria las acciones de inconstitucionalidad en los expedientes de corrupción de los gobernadores salientes de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo.

La solicitud de la PGR fue planteada en el mes de julio por el Senado de la República, y aprobada en una sesión privada el 25 de agosto.

En agosto, Javier Duarte de Ochoa, acudió a las oficinas de la SEIDO, para presentar una denuncia en contra Miguel Ángel Yunes, por presunto enriquecimiento ilícito.

El pasado 12 de octubre, el gobernador saliente de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, solicitó al Congreso estatal una licencia hasta al término de su mandato, para ocuparse de las demandas en su contra.

El Congreso de Veracruz le concedió el permiso y nombró, por mayoría de votos, a Flavino Ríos Alvarado como gobernador interino del estado.

Pero los verdaderos planes de Javier Duarte no eran buscar las herramientas jurídicas para comprobar su cuestionada inocencia, eran huir. Hoy es prófugo de la justicia con una orden de aprehensión en su contra.

Aún sin confirmarse, fuentes locales aseguran que él y su familia están buscando esconderse en tierras canadienses.

El caso de Guillermo Padrés es similar. El 12 de octubre, la Comisión Anticorrupción del PAN suspendió los derechos partidistas del ex gobernador del estado de Sonora, como “medida provisional mientras se realizan las investigaciones por las acusaciones de corrupción que enfrenta ante instancias judiciales y el mismo partido”.

Previamente, el 8 de septiembre, la Comisión Anticorrupción del PAN anunció que indagaría en los presuntos casos de corrupción de Guillermo Padrés, y de la ex alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes.

El 29 de septiembre, un juez concedió una orden de aprehensión en contra del ex gobernador de Padrés, por lo que ahora se le investiga a nivel federal y partidista.

Guillermo Padrés es buscado por la Interpol desde el domingo pasado.

Pero Guillermo Padrés Elías también tenía otros planes. Desde el domingo pasado es un “prófugo buscado por un proceso legal” por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal equiparada. La Interpol y la PGR lo buscan para que se presente ante las autoridades de México.

El día de hoy, en entrevista con José Cárdenas, Antonio Lozano Gracia, abogado de Padrés Elías, dijo desconocer la ubicación de su cliente y agregó, “no se va a presentar ante una estrategia de esta naturaleza donde se comparece a una averiguación y te sorprenden con otra averiguación diferente, donde no se dio garantía de audiencia”.

Añadió que existen “pocas posibilidades de combatir de manera legal y presencial algo que está siendo ilegal”.

Resaltó que como defensa de Padrés se han promovido diversos amparos para que la Procuraduría General de la República cumpliera una garantía de audiencia y se le informara a su cliente el motivo de la acusación que había en su contra.

De acuerdo con Transparencia Internacional, México ha mantenido su nivel de corrupción en los últimos 20 años con variaciones de tres ó dos puntos, y se promedia en los 35 que se obtienen con este gobierno a la cabeza, en una escala donde 0 es el más corrupto y 100 el menos.

México no tiene experiencia en juzgar a políticos corruptos. Las recién creadas entidades “anticorrupción” nacen de personas e instituciones que no tienen las manos limpias. Como dijo Enrique Peña Nieto hace unos días, en materia de corrupción “nadie puede lanzar la primera piedra”.

NWNOTICIAS