Nacional

México, único país en las dos listas

 

Carlos Kreimerman
Cd. de México (16 octubre 2016).

El jueves de esta semana, la UNESCO aprobó una resolución que ignora los vínculos del judaísmo con el Monte del Templo en Jerusalén, lugar donde se ubica el Muro de las Lamentaciones, el sitio más sagrado de la religión judía. La polémica decisión levantó la indignación del Estado de Israel y de judíos de todo el mundo.

En México la indignación se multiplicó por tres. Sin duda alguna la Comunidad Judía de nuestro país resultó ser la más ofendida de la diáspora debido a dos factores que la hacen más sensible: El Gobierno de México votó a favor de la resolución a través de su Embajador ante la UNESCO, Andrés Roemer, quien es judío, y por otro lado la visita del Presidente Enrique Peña Nieto al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén apenas 15 días atrás.

El Presidente de la República viajó a Israel en los últimos días de septiembre para estar presente en los funerales del ex Presidente israelí Shimon Peres y aunque en el evento estuvieron presentes cerca de 100 líderes mundiales entre altos funcionarios de diversas naciones e instituciones internacionales, la lista de jefes de Estado, llámense presidentes o primeros ministros, fue de menos de 20 asistentes, entre los que se incluyen a los representantes de potencias mundiales como Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Holanda, Australia e Italia entre otros.

En el viaje fue acompañado por la Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, y miembros de la Comunidad Judía y aprovechó para visitar el Muro de las Lamentaciones donde se dejó fotografiar portando una kipa, (una pequeña gorra del ritual judío que usan los varones), prueba inequívoca que el Presidente reconoce ese sitio como un lugar sagrado del judaísmo.

Por ello resulta sorprendente e inexplicable que tan sólo dos semanas después México aparezca en la lista de 24 países que votan a favor de una resolución que golpea al pueblo judío en un foro que fue creado precisamente para promover el entendimiento de las naciones a través de la diversidad cultural. En esta lista de 24 naciones (entre ellas varias que no reconocen la existencia del Estado de Israel), el nombre de México es el único que aparece en la lista de los países cuyos jefes de Estado asistieron a Jerusalén a rendir homenaje al ex Presidente de Israel.

El mismo jueves la comunidad judía condenó enérgicamente la resolución y lamentó que México la haya apoyado. El viernes la Secretaria de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en el cual afirma que la resolución tiene como objetivo la preservación del patrimonio cultural y religioso en Jerusalén, ignorando que el documento alimenta la confrontación y precisamente en lugar de preservar pretende borrar 3 mil años de patrimonio judío religioso. También afirma que México siempre ha votado en ese sentido, dando a entender que su postura no puede cambiar, cuando precisamente el país vive una época de reformas e ignorando que precisamente en relación a esta resolución varios países en los que se incluyen Francia, España, Suecia y Argentina, entre otros, cambiaron su postura luego de analizar bien el texto.

En cuanto al Embajador mexicano, Andrés Roemer se ganó el repudio de muchos miembros de su comunidad por votar una resolución netamente antijudía y no haber renunciado antes de tener que actuar en sentido contrario a sus valores. Nada halagador para el pueblo de México que al intentar justificarse, haya publicado en redes sociales, específicamente en su cuenta de Facebook, que se vio forzado a emitir un voto en contra de su voluntad, que no estuvo presente en la sala para emitir su voto activamente y que no renunció porque así se lo recomendaron embajadores de otros países. Hora de publicación: 00:0