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Activistas trans piden seguridad para trabajadoras sexuales

Ciudad de México. Además de exigir justicia por el asesinato de Paola, el Centro de Apoyo a las Identidades Trans solicitó medidas de seguridad para las trabajadoras sexuales testigos del crimen. Asimismo pedirá que sean beneficiadas con el seguro de desempleo, “deben dejar las calles al menos por un tiempo”, pues peligra su integridad.

Paola “es el rostro de las trabajadoras sexuales trans”, quienes sufren agresiones de manera cotidiana, señaló en entrevista Rocío Suárez, de esa organización. Recordó que la joven de 23 años fue asesinada por un cliente, en Insurgentes y Puente de Alvarado, el pasado 30 de septiembre.

En el caso hay varias omisiones del Ministerio Público, así como del juez que dejó en libertad al agresor, acusó la activista. La primera instancia mostró “una falta de preparación” en las investigaciones. El segundo funcionario “desechó pruebas contundentes. Tal parecía que quería la declaración de Paola”, ironizó.

El acusado del crimen argumentó en su defensa la molestia que sintió al descubrir, una vez que Paola estaba dentro del vehículo, “su condición trans”. Es empleado de una compañía de seguridad privada y la pistola que utilizó era de la empresa, informó Rocío Suárez. “Su declaración es contradictoria”, pues afirma que se dio cuenta de la identidad de la víctima al escuchar su voz, “pero ya había hablado con ella y se sabe que ésa es una zona de trabajo sexual de población trans”, agregó.

“Las compañeras que fueron testigos tienen temor de alguna represalia. Ejercen su trabajo en la calle, así que peligran”, apuntó. Por ello el centro solicitó medidas precautorias a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.

Es necesario que abandonen las calles por un tiempo, “pero si dejan de trabajar no ganan”. Así que pedirán a la Secretaría del Trabajo local que las apoye con el seguro de desempleo o alguna otra forma de ayuda económica o en especie, anunció.

El transfeminicidio de Paola, dijo, sentó las bases para demandar un alto a los ataques contra esa población. “Ese crimen ocurrió porque, debido a su identidad sexual, estaba en una situación de vulnerabilidad”. Trabajaba en la calle porque no tuvo acceso a otro empleo, migro desde Campeche, añadió. “El asesinato es sólo la punta del iceberg”.

La Jornada