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Almodóvar: “Lo almodovariano me parece ahora negativo”

El director estrena ‘Julieta’ en el Festival de Cine de Nueva York

Pedro Almodóvar lleva unos años escapando de lo almodovariano. “Sobre mí se han creado tantos lugares comunes como director y como persona que a veces me encuentro con eso en mi propio equipo, que intenta ser más Almodóvar que yo mismo, y con esto se refieren a otra época de mi carrera. A veces yo me encuentro diciendo en decoración: ‘Eso es muy almodovariano’. Y eso es negativo, ahora estoy en otra situación y otra narrativa”, ha explicado el cineasta a EL PAÍS en una entrevista en Nueva York.

Quizá por eso, hace tiempo que tomó un tren literario que llevaba el nombre, no en vano, de Escapada y que tenía varios vagones escritos por la premio Nobel de Literatura Alice Munro. Partía de Canadá (y en inglés) pero acabó exportándolo a su país, a su concepción familiar y a su idioma. A su vigésima película, titulada Julieta. El estreno del filme en Nueva York no es un estreno cualquiera: se enfrenta a uno de los territorios donde tradicionalmente más lo idolatran. “No es que me sienta querido, es que me siento extraordinariamente considerado, y eso me resulta incluso un poco embarazoso”, dice. Inspirado en un material que en Estados Unidos se siente patrio, ¿entenderán la adaptación que ha hecho un director al que siempre han dado la licencia del exotismo?

En el Festival de Cine de Nueva York, donde se ha proyectado por primera vez Julieta, ha recibido aplausos. En el coloquio en el National Board of Review, decano de las asociaciones cinematográficas, se respiraba veneración. Y el MoMA ha acompañado la llegada de Julieta con una retrospectiva completa y cronológica del director que ellos mismos dieron a conocer a la sociedad neoyorquina en 1984 programando en su ciclo New Directors, New Films ¿Qué he hecho yo para merecer esto!!! “Un privilegio”, subraya el cineasta.

Lo que más preocupaba a Almodóvar era, primero, recibir el beneplácito de la autora a la que se atrevió a adaptar tan libremente en Julieta. La prueba parece superada. “Es gratificante que a los editores de Alice Munro les haya gustado mucho y, de hecho, me han pedido que haga el prólogo de la edición de los tres relatos que tienen a Julieta como protagonista [Silencio, Destino y Pronto], convirtiéndolos en un libro independiente”, asegura.

La familia norteamericana

Queda por ver si el público reacciona igual. “El original está escrito no solo en su lengua, sino que habla de la familia, pero de una familia norteamericana, que no tiene nada que ver con cómo nosotros la vivimos”. La película juega con esos personajes que apelan a una individualidad anglosajona, tal y como los concibió Munro, pero Almodóvar les propina la bofetada de una dinámica familiar más cálida, pero también más asfixiante, donde la moral, aunque laica, sigue atravesada por la culpa.

“En Estados Unidos hay una cosa como de ser más respetuosos, pero esa especie de no querer ser inquisitivos también hay algo de cómo de falta de preocupación por los otros. Los hijos no se sienten tan arraigados como nosotros a las familias. Se toman el año sabático antes de entrar en la universidad y cortan de un modo definitivo el cordón umbilical. Nosotros no lo cortamos aunque uno se independice. Yo me independicé de mi familia muy pronto, a los 17 años, muy pronto, e imponiéndome, porque era o quedarme a vivir en el pueblo y trabajar en un banco o ir a Madrid. Era menor todavía y me vine a vivir mi vida, pero lo primero que hice fue llamar a mis padres”.

A Almodóvar le queda la certeza de que el drama fue, para el público estadounidense, la puesta de largo de un director con una primera etapa más delirante. “Tengo la impresión de que les sorprende menos aquí que me haya volcado en el aspecto más dramático, les sorprende menos la sobriedad y la contención”, apunta. Y Julieta llega, además, con la etiqueta de “película seleccionada por España para el Oscar”, premio que el director tiene ya dos veces en su estantería: uno como mejor filme de habla no inglesa por Todo sobre mi madre y otro por el guion de Hable con ella.

“Sony [la distribuidora de Julieta en EE UU] está más tranquila que nunca”, añade un director al que se le ha acusado de tener una complicada relación con las victorias y los ninguneos. “Ya que me han seleccionado en España, me gustaría hacer un buen papel. Por supuesto que estoy trabajando aquí en esa dirección. No soy de carácter triunfalista y no quiero pasarme de futurólogo. Tenemos perspectivas muy, muy, muy optimistas, pero no hay que anticiparse. En enero nos enteraremos [si Hollywood la selecciona para optar al Oscar] y ojalá que sea que sí. En este sentido, pienso menos en mí que en la cinematografía española, en la Academia que me ha elegido. Siento que tengo una responsabilidad con ellos. Más que en cualquier otro viaje de promoción, a Sony le he dicho que sí a todas las cosas que tienen preparadas”.

El País