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Colombia: ¿Y ahora qué?

Colombia dijo que no el domingo al acuerdo de paz que negociaron el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC en La Habana (Cuba).Tres expertos en América Latina – Juan Carlos Hidalgo del Cato Institute, Peter Schechter del Atlantic Council y Harold Trinkunas de la Universidad de Stanford- responden a las preguntas de EL MUNDO sobre las razones del rechazo al acuerdo de paz y sobre qué ocurrirá a partir de ahora.¿Cómo explican el ‘no’ de los colombianos al proceso de paz? Hidalgo: Desde un inicio todos los sondeos de opinión mostraban que, si bien los colombianos querían la paz, no estaban de acuerdo con otorgarles inmunidad a los líderes de las FARC por sus crímenes. El acuerdo de paz firmado en La Habana fue más allá de otorgar inmunidad, sino que también le garantizaba un gran poder político y recursos a las FARC. Eso resultó ir más allá de lo que una mayoría de colombianos estaban dispuestos a tolerar.Schechter: Los colombianos pensaron que el acuerdo era demasiado generoso y no tienen ninguna confianza que las FARC lo implementarían con honestidad. Trinkunas: Es una combinación del rechazo que muchos colombianos sienten hacia las FARC y la desconfianza en las instituciones políticas, un fenómeno que estamos viendo a nivel mundial en repetidas elecciones en la cual la ciudadanía rechaza su liderazgo político.¿Y ahora qué? Hildalgo: Cuesta imaginar un escenario donde el presidente Santos tenga el mandato para una renegociación con las FARC. Aquí debe primar la madurez de todo el espectro político colombiano, lo cual implica involucrar en la definición de la estrategia a seguir a figuras como los ex presidentes Pastrana y Uribe que se opusieron vehementemente a este acuerdo, pero que han delineado áreas en que éste se podría mejorar.Schechter: Colombia seguirá siendo un país económicamente positivo, con crecimiento, con mucha actividad del sector privado, volcado hacia el acceso a la OCDE y mirando en convertirse en un país de ingreso medio. Políticamente, Colombia está en un momento mucho más confuso en donde el presidente Santos tiene que gobernar con algún tipo de consenso. Trinkunas: Lo más probable es que el Presidente Santos intente mantener el cese al fuego y continuar el proceso en lo posible con los instrumentos que tiene a su disposición como presidente. También tendrá que ver como relanzar el diálogo con los opositores al actual acuerdo para salvar los que se pueda de estas negociaciones.¿El proceso de paz está muerto o sigue vivo porque las FARC no van a tomar las armas? Hidalgo: Mientras ambos bandos se mantengan firmes en continuar el cese el fuego bilateral, hay espacio para un acuerdo.Schechter: De momento, hay que esperar a ver cómo se desarrollan los temas políticos. No hay duda que el proceso de paz ha sido frenado por la votación del domingo pero eso tampoco quiere decir que volveremos a tener violencia. Trinkunas: El proceso de paz sigue vivo mientras se mantenga la voluntad de las partes en continuarla, empezando por mantener el cese el fuego bilateral.¿Queda tocado políticamente Santos con el rechazo de los colombianos al proceso de paz y sale reforzado el ex presidente colombiano Álvaro Uribe?Hidalgo: Es un golpe casi mortal para Santos en lo que él ha definido como su gran legado. Todavía le quedan casi dos años en el poder, por lo que podría dejar encaminado un proceso que lleva a la renegociación de los términos. Pero es casi que seguro que cualquier acuerdo le corresponderá a un nuevo presidente. En cuanto a Uribe, esto viene a demostrar que su liderazgo en Colombia sigue siendo muy importante y que no se le puede marginar en la toma de decisiones en temas tan importantes como este.Schechter: El presidente Santos sufrió una derrota importante. Colombia no es un sistema parlamentario que puede cambiar su líder como lo ha hecho el Reino Unido después del voto de ‘Brexit’. Sin embargo, no hay duda que el presidente Santos ahora tendrá que dialogar y consensuar con sus adversarios políticos.Trinkunas: Sin duda que este resultado reforzará a Uribe. El impacto sobre el presidente Santos, que de todas maneras no es muy popular, será negativo a corto plazo, pero mucho depende de lo que logren las partes en los próximos meses para reconducir el proceso de paz. Si logra la paz definitiva antes de terminar su periodo, la historia recordará eso y no esta derrota en el plebiscito.

 

El Mundo